Para despedir el 2012, en el marco del VIII Festival de Tango realizado en el Centro Cultural Torquato Tasso (Defensa 1575, CABA), pasaron por sus míticas tablas dos grandes de nuestra música ciudadana: los maestros Raúl Garello junto a su sexteto y Leopoldo Federico con su orquesta típica. El 28 de diciembre, a sala llena, alrededor de las diez de la noche, el presentador subió al escenario: saludó a la audiencia y dio la bienvenida a los maestros y sus músicos, mientras Garello y Federico se dieron un emocionante abrazo de buenos amigos frente al público.
Comenzó el Raúl Garello Sexteto, compuesto por Garello (bandoneón), Alberto Giaimo (piano), Fabián Bertero (violín), Gabriel De Lío (bajo eléctrico), José María Lavandera (percusión) y Chachi Ferreyra (flauta), quien esa noche no pudo presentarse junto al resto de la agrupación.

Leopoldo Federico con Orq y Carlos Gari
Leopoldo Federico con Orq y Carlos Gari
Para la apertura, el maestro eligió el tango instrumental «Che Buenos Aires» de su autoría, y «Redención» de Alfredo Gobbi. A continuación, junto al cantor Marcelo Tomassi, interpretaron «Como dos extraños» y «Toda mi vida». Cuando llegó el momento de interpretar «A Homero», de Aníbal «Pichuco» Troilo, el maestro no dudó en calificarlo como “un tango madre con música de Troilo y letra de Cátulo Castillo”. Por si no lo tenés presente, te comento que Garello desde sus comienzos en el tango es admirador de Pichuco y además fue su bandoneonista y orquestador durante 8 años, entre 1963 y 1975.
Garello también interpretó otras obras compuestas por él, como «Entre gallos y medianoche», «Paco a paco» y la suite «Arlequín porteño», fantasía escrita para violín y orquesta en enero de 2002, sobre la cual destacó la relevancia del violín en esta obra y explicó que “se compone de tres momentos diferentes: el primero, llamado «Pantomima», luego «Tema de arlequín» que comienza con un solo de violín, y por último, «Adioses».
Además de sus condiciones de ejecutante y de autor debe considerase a Garello como un innovador en la forma de orquestar, al lanzarse con su propia orquesta antes de los 80′ y que luego descollara en la Orquesta del Tango de Buenos Aires, siendo su director fundador hasta el día de hoy. Su estilo ampuloso, casi sinfónico sin perder en absoluto la esencia popular tanguera, tiene su punto inicial en Garello y luego fue recogido por otros intérpretes que valoraron su labor. Su forma de armonizar hace que conjuntos como el actual, poco numerosos, suenen con la brillantez y la prestancia de las grandes orquestas.
Llegamos al final de su presentación y nuevamente, con la participación del cantor Marcelo Tomassi, interpretaron una de las reconocidas obras compuestas en 1988 por el maestro Garello junto a Horacio Ferrer,»Viva el tango». Pero como el público no se resignaba a que se terminara el show, al grito de “¡otra!” todos pedían que tocaran algo más: como un obsequio hacia los presentes, realizaron un fragmento de “La Trampera”, de Troilo.
Euge Ali con Raul Garello
Euge Ali con Raul Garello
A pesar de la ovación de la audiencia, el maestro Garello debió dejar paso a otro grande, Leopoldo Federico, para que diera comienzo a la segunda parte del festival previsto para esa noche. Acompañados por la calidez de un extenso aplauso, Garello y sus músicos se despidieron, y así dieron por finalizada su presentación.
Luego de unos minutos, el conductor del evento recordó que el maestro Federico es el padrino del Centro Cultural Torquato Tasso, mientras los once integrantes de su Orquesta Típica subieron al escenario para comenzar el recital: cuatro bandoneones, cuatro violines, violoncello, piano y contrabajo comenzaron a tocar «Retrato» de Julio Ahumada, y luego «Racing Club» de Vicente Greco y Carlos Pesce.
A continuación, con la participación del cantor Carlos Gari, interpretaron «Naranjo en flor» y «Alma de bohemio». También tocaron un instrumental compuesto por Federico y Nicolás Ledesma, su pianista, titulado «Sueño de tango», en el cual hay dos magníficos solos, uno de violín –ejecutado por Damian Bolotin- y otro de piano, que engalanan al acompañamiento de la orquesta.
Raul Garello con Orquesta y Marcelo Tomassi
Raul Garello con Orquesta y Marcelo Tomassi
Otros éxitos que ejecutaron fueron «Yuyo verde», «El abrojito», «Ojos negros» -en el cual Diego Sánchez tocó un delicado solo de cello-, «La ultima curda» -nuevamente con la participación de Carlos Gari- y «De tal palo», un tango que Federico compuso en homenaje a Fernando Cabarcos y su hijo, Horacio. Fernando Cabarcos fue un refinado contrabajista que tocó en las grandes orquestas de los años ’40, integró el trío y la orquesta de Federico en los ’70 y con quien realizó una gira por Japón. Hoy su hijo, Horacio Cabarcos, sucedió a su padre y es el actual contrabajista de la orquesta de Federico: cuando el maestro dijo que iban a tocar «De tal palo» aclaró que lo harían “para lucimiento personal de Cabarcos, nosotros solo lo vamos a acompañar”. Fue una interpretación magnífica, de una obra escrita pensada en el contrabajo, un instrumento de base, fundamental en la orquesta típica.
Como siempre, Leopoldo Federico hizo honor a su estilo inconfundible de tango clásico notablemente armonizado, con el vigor al que nos tiene acostumbrados desde la época en que acompañaba al cantor Julio Sosa, y que es producto de casi setenta años de trayectoria, por haber pasado por orquestas como las de Carlos Di Sarli, Osmar Maderna, Horacio Salgán, o dirigir la orquesta estable de Radio Belgrano. Hasta hoy mantiene indemnes su depurada técnica bandoneonística y su inmejorable buen gusto interpretativo, encontrando el equilibrio justo entre lo clásico y lo evolutivo.
En el transcurso de la presentación, Federico anunció que su pianista, Nicolás Ledesma, viajará en enero a Japón con un conjunto propio, y lo felicitó públicamente. Para finalizar, realizaron una excelente versión de «La cumparsita», himno de nuestra música popular rioplatense, elegida por el maestro Federico para destacar a sus solistas.
Euge Ali con Leopoldo Federico
Euge Ali con Leopoldo Federico
Finalizado el espectáculo, me acerqué a saludar a Leopoldo Federico, acompañada por Horacio Cabarcos, su contrabajista, quien posibilitó el acercamiento: parece mentira que, con sus casi 86 años, pueda seguir tocando con tanta fuerza y energía, ¡como si el tiempo no hubiera pasado! Raúl Garello ya se había retirado del lugar pero, durante su show, anunció que se irían a cenar a «Lalo», restorán de su amigo, ubicado en el centro porteño. Así que fui a su encuentro para saludarlo y felicitarlo por el magnifico show ofrecido. Allí estaba, en la mesa junto a sus músicos y celebraban el éxito de su presentación.
A pesar de que esa noche fuimos a ver a Garello y a Federico, no cabe duda de que los maestros fueron acompañados por figuras de gran jerarquía y trayectoria en el género.
Ambas orquestas dejaron todo en el escenario y se brindaron a su público, sin dudarlo.

2 comentarios de “Garello y Federico juntos en el Tasso

  1. Federico dice:

    Hola Lucia, estoy intentando saber donde se presentará Leopoldo Federico, y hasta la fecha no lo pude averiguar.
    El motivo es que quiero llevar a mi papa, es un gran admirador, que le queda poco tiempo. Muchas gracias!.-

    • Euge Ali dice:

      Hola, Federico. Te comento que durante febrero, el maestro Leopoldo Federico no tiene programada ninguna presentación.
      En cuanto tenga novedades al respecto, te avisaré por este medio.
      Saludos!

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