En estos días de tanto calor, si estás en la ciudad, no hay nada mejor que disfrutar de aquellos lugares que brindan un espacio al aire libre y en altura, como por ejemplo las terrazas de muchos bares y restaurantes. Muchas veces no tomamos conocimiento de las mismas hasta que nos adentramos en el ambiente en cuestión, ya que desde la vereda no se aprecian. También es muy frecuente que el aire acondicionado esté al mango y eso nos ahuyente al instante, ya que tampoco nos queremos sentir en Alaska cuando estamos en pleno verano. Por eso, les paso dos lugares ideales para la temporada.
Janio
Este restaurante se adueña de la esquina de Malabia y Costa Rica con mucha presencia. Tiene mesitas afuera, un espacio interior con entrepiso y, por supuesto, una bellísima terraza muy bien ambientada. Arreglos florales, plantas y luces dan vida a este lugar. Me recordó a los paladares cubanos de La Habana, pero en Palermo. Si tuviera que criticar algo, serían las sillas de hierro, que no son para nada cómodas y no guardan relación con la altura de las mesas, lo que resulta muy incómodo comer así. Los platos son abundantes (se podría compartir tranquilamente) y bastante variados, pero no me pareció que el menú tuviera algo para destacar. Precios saladitos y un cubierto excesivo de 16 pesos. En fin… creo que es ideal para ir a tomar algo después de las 12: los tragos rondan los 45 pesos y la atmósfera es súper romántica.
Sheldon
Se destaca por su terraza, enorme y muy veraniega, a un pasito de Plaza Serrano. Hay lugar para mucha gente, así que si salís en grupo de 20 o 30 personas, podés comer ahí sin problemas. También tiene un espacio al aire libre en la planta baja, bastante chévere. Leí muchos comentarios y notas de este bar y tal vez esperaba un poquito más. Para tener en cuenta: si elegís la terraza tenés un menú muy limitado que consta de  hamburguesas y sándwiches. Probé la bondiola de cerdo y me pareció realmente excelente, muy abundante y da para compartir. Muy buena relación precio/calidad, no me pareció caro en absoluto y algo imperdible es el 2×1 en tragos hasta las 12. Muy bueno, aún los fines de semana. Riquísima la caipiroska, ¡el barman sabe lo que hace! El personal es muy amable y atento.
Aprovechemos la época para pasar más tiempo al aire libre, echar viento a las ideas y reencontrarnos con amigos. ¡Desenchufate!