Gatibu, rock euskaldun por Sudamérica

La banda de rock Gatibu, originaria de Guernica, País Vasco, hizo una parada en su gira por Sudamérica al visitar Argentina, donde tuvieron show único en Buenos Aires, Rosario y Viedma. Alexis Sarduy, vocalista de la agrupación, junto a Ekain Nazola en bajo y Xavier Bengoa en guitarra, compartieron sus experiencias y reflexiones sobre su trayectoria musical y el contexto en el que surgió la banda en Latidoamérica.

Sarduy contó que, además de su trabajo artístico-cultural, también se comprometen con la resistencia social, principalmente, a través del uso del idioma euskera en su música. Los miembros de la banda señalaron que, si bien hay partes de España donde el euskera no es bien aceptado, especialmente por sectores de extrema derecha, en otras regiones donde existen lenguas minoritarias como el gallego y el catalán, la aceptación es mayor. Sin embargo, destacaron que aún enfrentan resistencia y críticas por parte de algunos sectores que preferirían que su música fuera en castellano.

Gatibu es un actor relevante en la escena musical en el País Vasco, su música y letras atravesaron generaciones. Ekain y Xavier, los miembros más jóvenes de la formación, expresaron su gratitud por llevar adelante el legado de la banda en esta gira por Argentina, Uruguay y Chile, recordando sus inicios como fans que coreaban las canciones desde abajo del escenario y ahora se encuentran arriba, compartiendo su música con el público. Mientras que Haimar Arejita y Gaizka Salazar, sus otros dos integrantes, esperan sorprender al público sudamericano.

Riqueza y diversidad del panorama musical vasco

Gatibu desea que otras bandas similares a la suya proliferen, lo que consideran una señal de un activo y fuerte movimiento cultural. Destacaron que, en la actualidad, hay una escena musical floreciente en Euskal Herria (País Vasco), con una notable cantidad de bandas emergentes.

En Madrid, por ejemplo, mencionaron que existe al menos una banda similar a ellos, y en el País Vasco hay alrededor de diez por cada pueblo, lo que da una idea de la riqueza y diversidad del panorama musical en la región. Además, señalaron que la participación de mujeres en la escena musical está en aumento, lo que contribuye aún más a la igualdad y dinamismo del movimiento.

Gatibu también destaca por su decisión de utilizar letras en vizcaíno, dialecto de su pueblo natal, lo que consideran una declaración de intenciones y un acto de reivindicación cultural. Esta elección, según ellos, llevó a que personas de todo el país canten en su dialecto, un logro importante y una forma de extender su mensaje más allá de las fronteras de su región.

Con un espíritu de resistencia y determinación, Gatibu promueve su identidad cultural y comparte un mensaje de fuerza y resiliencia a través de la música. La evolución de banda a lo largo de los años muestra una apertura hacia una variedad de estilos más allá del rock tradicional. La agrupación exploró ritmos más bailables, con toques de dance y funky, lo que amplió su repertorio y conectó con un público diverso.

Además de su evolución musical, Gatibu también aborda temas relacionados con el territorio y la identidad vasca en sus letras, lo que refleja su compromiso con la resistencia cultural. La banda resalta la importancia de la tierra y la historia vasca, y su lucha continua por preservar su identidad en un contexto europeo cambiante y, a menudo, opresivo. La conversación sobre la historia del territorio vasco, su relación con la monarquía española y la lucha por mantener su autonomía refuerza el mensaje de resistencia y orgullo cultural que Gatibu transmite a través de su música.

Sus canciones, incluso aquellas creadas en sus inicios en 2002, siguen en el cancionero. Más de 800 conciertos, giras por varios países de Europa como Finlandia, Inglaterra, Irlanda, Francia y España, y su debut en Argentina y Sudamérica hacen de Gatibu una banda sólida que evoluciona sin dejar su esencia.

La banda resalta el papel activo de los jóvenes en la política y la resistencia cultural, desafiando la percepción común de que la juventud carece de interés o compromiso: «No hay nada más peligroso que un joven comprometido», dice Alexis con una sonrisa en su rostro. Para ellos, la participación de los jóvenes es fundamental para mantener viva la historia y continuar el proceso de lucha por la autonomía y la identidad vasca.

Autogestión musical para resistir

Gatibu nos cuenta que la gestión de los escenarios y las presentaciones en vivo se realiza, principalmente, a través de empresas o sociedades limitadas. La mayoría de las bandas operan como empresas, lo que implica pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) más alto, el 21%, y el IRPF más alto, el 20%. Esta carga impositiva es bastante pesada para el sector musical. Además, la falta de unidad gremial en España traduce en que cada banda trabaja de manera individual y hace lo que puede para gestionar sus conciertos y producciones. En este contexto, la autogestión de música y conciertos se vuelve aún más importante y válida para las bandas.

Su gira por Sudamérica termina el 11 de mayo en Santiago, Chile, con una presentación única en la Casa Vasca. En Argentina se presentaron en Rosario, Viedma y Buenos Aires.