Este miércoles, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de ley que modifica la normativa sobre la protección de los recursos naturales argentinos.
Con 137 votos a favor, 3 abstenciones y 111 rechazos, se sancionó la medida que quita la protección de los glaciares y periglaciares de nuestro país para que cada provincia aproveche según sus propios criterios y posibilite la minería a cielo abierto en suelos con hielo, roca y/o sedimentos.
Al respecto de los diputados que se mostraron a favor de la propuesta, se conformó por los bloques de La Libertad Avanza, el PRO, la Unión Cívica Radical (UCR), Innovación Federal y partidos aliados, además de dos representantes de Unión por la Patria (UxP): Cristian Andino y Jorge Chica, ambos de San Juan. Se abstuvieron de votar Karina Maureira de La Neuquinidad y Eduardo Falcone y Oscar Zago del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID). La mayoría de UxP y Provincias Unidas, junto al Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT), Defendamos Córdoba, Coherencia y Primero San Luis rechazaron la iniciativa.
De esta manera, luego de casi dos décadas de intentos por voltear la Ley de Glaciares, es el gobierno de Javier Milei el que le brinda la victoria parlamentaria a las empresas mineras que, por cierto, aunque la regulación estaba vigente ya existían denuncias de extracción ilegal en las provincias. Por ejemplo, Ana Chayle nos había relatado en 2021 lo que sucedía en Catamarca.
Cabe mencionar que el relevamiento llevado a cabo en 2018 contabilizó 17.000 cuerpos de hielo en la Argentina por casi 8.500 kilómetros cuadrados, poco menos que la extensión del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y más del doble que el Conurbano Bonaerense (casi 13 y 3,5 mil kilómetros cuadrados, respectivamente).

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.