Luego de una nota a la grafóloga Mónica Rufino, me encontré con buenas repercusiones sobre el artículo y me sorprendí con muchas personas que, además de felicitar a Mónica por su claridad y conocimiento, me decían: “A mí me hubiera gustado saber…” o “Yo le hubiese preguntado por…”. Fueron esos motivos los que me llevaron a encontrarme nuevamente con esta profesional y preguntarle sobre todos esos temas a los cuales hacían referencia, por eso elegí un popurrí de preguntas. Y como estoy convencida de que una nota está para esclarecer y calmar inquietudes, acá mismo comenzamos a resolver interrogantes.
Tengo una amiga que tiene un hijo de 16 años que se la pasa todo el día en la computadora y me decía que es inusual verlo escribir, y la pregunta de ella fue la siguiente:
¿Qué pasa con esas personas que escriben menos porque están conectadas con la computadora mucho tiempo?
Desde el punto de vista grafológico es mejor, se proyecta más por no estar esquematizada.
computadoraUna persona que está acostumbrada a escribir solo o la mayoría del tiempo en una computadora, tendrá en su escritura manuscrita manifestaciones de esta situación: se dice que “tipografea”. Lo mismo para las personas que leen mucho, en escritos de su puño y letra habrá signos tipográficos y simbólicos. Sabemos que no hay libros en letra cursiva, con lo cual vemos cómo lo ambiental influye en nuestras proyecciones. La publicidad, los libros y la computadora tienen una fuerte influencia en nuestro estilo de escritura, así hay evidencia de nuestra evolución cultural.
Paralelamente, personas analfabetas o con poco desarrollo cultural poseen una escritura rudimentaria, escasa en destreza de utilizar elementos escritores. A pesar de ello, igual proyectan su personalidad integral biológica y psicológicamente, porque el que escribe es el cerebro, es como el director de la orquesta.
¿Qué opinas de esas personas que tienen su propio esquema de escritura? Por ejemplo, esas que escriben en símbolos. Porque, dicho sea de paso, yo hago lo mismo.
Nuestro esquema es el modelo aprendido de las palabras que conocemos, y el hecho de simplificar la escritura te va a hablar de un pensamiento que va más rápido que la acción, pero igual quiere comunicar y la idea es que no escribimos para un estudio grafológico sino que escribimos para comunicar algo o comunicarnos a nosotros mismos, recordarnos que tal día tenemos que hacernos tal cosa. De hecho, cuando llega ese día no sabemos qué quisimos decir, y ahí surgen alertas. Además de un pensamiento dinámico, puede ser que la persona se esté restringiendo a un círculo personal, en general, en un ámbito social tiene un espectro reducido en el que todos los que lo leen van a entenderlo. Es típico en adolescentes, en lo que denominamos “tribus”, que tienen un lenguaje particular, de vestimenta, pensamiento, gustos y escrituras. Asimismo, sucede en personas que se identifican con sus actividades, podríamos llamarlo “deformación profesional” o “personalización profesional” de la escritura. Por ejemplo, se puede observar en médicos, ingenieros, maestros y judiciales, todos tienen características comunes en sus escrituras.
grafologiaTambién me preguntaron si la grafología detecta las adicciones y, si fuera así, si hay una forma de hacer terapia con la grafología.
La grafología sirve mejor para detectar, sería un instrumento de detección de situaciones de adicción, de propensión emocional hacia el consumo. Por ejemplo, con la grafoterapia no corregís una adicción, sino que se pone en relevancia las debilidades de esa personalidad. Se pueden reforzar las virtudes, pero es un proceso psicoterapéutico interdisciplinario bastante largo.
¿Con la grafoterapia que corregís?
Regularizás situaciones emocionales. Si la persona es muy tensa lo ayudaría a relajarse, si la persona es muy agresiva con determinados grafismos e incluso con el uso de colores, la cromoterapia podría bajar los niveles de agresión, controlarlos o liberarlos desde otro punto. La idea de la grafoterapia es que, así como uno manifiesta en su escritura su personalidad modificando la escritura, podría tener modificaciones en la personalidad, son procesos de feedback largos, extensos, no hay una grafoterapia express. Porque yo haya modificado la forma de hacer la “S” no estoy modificando mi sensibilidad ni mi moral.
Las letras del abecedario son letras reflejas, más allá de cómo las construyamos tiene un contenido emocional en la grafología y entonces, por eso, vemos a veces en la TV o en algún recorte: “Cómo hace usted la T o cómo hace la V”. Ese es uno de los indicadores y se tiene que tomar en un contexto, las letras no se pueden analizar en forma independiente unas de otras, pero sí es cierto y es verdad que cada letra refleja algo: la “P” refleja el profesionalismo, el padre o paternidad, la “F” el esquema corporal, la “T” la voluntad y la autoridad porque analiza la barra o el palote. Son estudios bien específicos.
Un amigo tiene una hija que está muy indecisa en comenzar una carrera. Este año termina el secundario y todavía no sabe qué seguir, ¿realizás test vocacionales? ¿De qué constan los mismos?
vocacionalContestándote la primera pregunta, te digo que sí y es lo que más realizo. Con respecto a la segunda, te cuento que para un informe vocacional se toman distintas muestras escriturales, la batería grafológica es extensa, no alcanza un solo escrito para evaluar una vocación sino, por el contrario, se deben tomar unas treinta muestras gráficas para poder determinar qué talentos se evidencian en la personalidad, talentos humanísticos, comerciales, técnicos, etc. A veces las personas se confunden con una evaluación psicológica, como por ejemplo cuando uno le pide que dibuje un árbol y la persona te dice: “pero ese es un test psicológico”. Sí, pero lo evaluamos desde lo grafológico, la interpretación psicológica es diferente, nosotros con esa producción grafológica vamos a medir, a evaluar el trazo que hizo, cómo respiró, con qué velocidad, y ahí concluiremos con los contenidos que después evaluaremos, o sea, aplicamos una técnica específica a un modelo de estudio que también lo emplea la psicología, que interpreta. Los grafólogos describimos conductas, personalidades expresadas en la escritura. Hay gente que tiene un informe grafológico y no hace nada porque lo tiene por curiosidad, hay otros que tenerlo le sirve de disparador para algo como terapia, ir al médico, para hacer modificaciones personales.
¿Qué es lo que más te piden en un estudio grafológico?
Actualmente, lo que más me piden es selección de personal y orientaciones vocacionales. En selección de personal se usa la grafología porque es una técnica muy reveladora, no se puede simular la propia escritura, es más, las personas pueden aprender en internet cómo dibujar la casa, cómo dibujar el árbol o la persona, pero el gesto gráfico es personal y no puede falsearse la presión, la velocidad, la continuidad del trazo. Además, queda la huella de la simulación, entonces uno se da cuenta que la persona simuló, y en selección de personal es más fiable y más rápida la grafología, evaluar condiciones de honestidad, confiabilidad, aceptación de la autoridad. Son síndromes gráficos bien específicos: uno lo ve lo detecta y lo informa, después el que toma la decisión es el empresario.
grafologiaEn orientación vacacional, a través de una batería que es bastante extensa, se puede evaluar cuál es el talento, el potencial que tiene esa escritura aunque, obviamente, la decisión está en el orientado. A veces pasa que hay personas que quieren estudiar para ser médico, y uno en la escritura se da cuenta que es un ser impaciente, que tiene inconvenientes en el aprendizaje y uno le recomienda: “Te aconsejaría seguir una carrera técnica, si quieres dentro de la medicina, pero la medicina es una carrera intensa, que te va a costar y vas a tener que hacer el esfuerzo”.  La persona decide y nosotros somos orientadores de acuerdo a los talentos y habilidades que se pueden vivenciar en la escritura, es a través de esto, nada más.
Para finalizar, estas son preguntas personales. ¿Qué nos dice la firma, la evaluamos dentro del contexto o fuera de ello?
firmaEn principio, dentro del contexto, hay una escritura en un soporte de papel que tiene una firma. El escrito texto es cómo la persona se manifiesta en el mundo, porque la persona está manifestando algo, la firma es “ratifico esto”, “me hago cargo de esto”. Es decir, tener un escrito sin firma es tener una parte de la personalidad, el tener un escrito con firma es tener a “alguien que se hace cargo de”, y tener una firma sola es la personalidad misma, es lo más auténtico que tenemos. En el proceso de incorporación de la escritura, la firma es lo último que aprendemos. Es una de las cosas que se va deteriorando con la edad pero el esquema lo tenemos incorporado y es lo más proyectivo, porque lo hacemos desde un impulso. Cuando alguien comenta “yo no tengo firma”, denota una profunda vulnerabilidad en su personalidad. La firma es nuestro sello personal. Desde el punto de vista caligráfico pericial, no hay dos firmas iguales, si parecen iguales una es falsa.
¿Qué significa que haya personas que buscan su firma o las manifiestan sobre papel?
Que están buscando su propia identidad, hay modificaciones en la firma de acuerdo a cómo vamos sintiendo modificaciones en nuestra personalidad. Hay personas que, por de situaciones que fueron estresantes o shockeantes, les cuesta dejar la firma en un papel. Por ejemplo, conocí una persona que enviudó y firmaba con el apellido de casada, a medida que firmaba y ponía el apellido del marido se iba trabando y tenía problemas con el banco donde operaba. Para muchos parece que en ese momento estuvieran falsificando la firma, porque no reconocen su propio apellido.
Grafologia firma bancoEn cambio, cuando la firma es simplificada suele corresponder a personas que pasan o pasaron por un período de tiempo en que firman muchos papeles. Suele modificarse la firma acortándola para hacer más rápido. Hay gente que me consultó diciéndome que “no hago la firma igual y tengo problemas en los bancos” y esto tiene que ver con el temperamento, y hay una parte de la grafología que estudia los temperamentos hipocráticos: bilioso, sanguíneo, linfático y nervioso y sus combinaciones. Todos tenemos los cuatro temperamentos pero con predominancias diversas. La gente en la que predomina mucho el temperamento nervioso nunca va a hacer dos firmas similares, ni estructuralmente, pero los requisitos en el banco es que te toman la firma como registro de firma y siempre tenés que firmar igual. Mi consejo es que trate de acordarse cómo firmó en el registro y replicarla lo más parecido posible cuando va al banco, poner la conciencia y tratar de reproducirla lo más similar posible, porque si no va a estar modificando todo el tiempo su registro de firma.
Epílogo
Quiero agradecer el tiempo brindado por Mónica Rufino, su generosidad y buena predisposición, porque cuando la llamé para contarle sobre cómo había repercutido la nota anterior y todas las preguntas  que me hizo la gente (que no estaban en la entrevista), no dudó en que nos viéramos nuevamente.