Luego de doce horas de debate con 38 votos afirmativos, 29 negativos y 1 abstención, el Senado sancionó este miércoles la ley que permite que las mujeres y personas con capacidad de gestar puedan decidir sobre sus cuerpos y tener la posibilidad de elegir si maternar o no. Es importante aclarar que esta ley permite legalizar y despenalizar el aborto hasta la semana 14 de gestación.

Es una ampliación de derechos conquistada después de largos años de lucha, en la cual muchas mujeres tuvieron que vivir en la clandestinidad, con miedo y en muchos casos perdieron su vida o fueron criminalizadas. Esta nueva ley llega para transformar la vida de muchas personas, se podrán evitar muertes y el Estado deberá acompañar.

Además, es el resultado de años de militancia de sectores sociales, políticos, de mujeres que golpearon puertas, que caminaron solas por varios momentos, derribaron prejuicios, abrieron los ojos a otras mujeres, se replantearon creencias y enfrentaron obstáculos. Es un florecimiento de nuestra democracia y una conquista del feminismo frente al patriarcado, en el camino por una sociedad más justa.

Hace algún tiempo, las pioneras comenzaron a gestar lo que luego conoceríamos como «Campaña del Aborto Legal», por la que lucharon durante 15 años, y presentaron proyectos de ley para que este derecho sea conquistado, se encargaron de investigar, comunicar y hablar hasta ser escuchadas.

Detalles del debate en el recinto

Durante la ponencia en el Senado, hubo discursos muy fervorosos y algunos de los llamativos, como el que realizó Gladys González, que dio su voto positivo y que contó que «el 8 de agosto de 2018 estaba embarazada de mi cuarto hijo, recibí mensajes que decían que Dios me iba a castigar, dos días después de la votación perdí mi embarazo y por un momento pensé que Dios me había castigado» […]»entendí que el dios en el que creo no castiga, ama». Y hacia el final de su discurso, afirmó que «la clandestinidad mata, no salva ninguna vida. No estoy dispuesta a seguir cerrándole las puertas del sistema de salud a ninguna mujer».

Otro de los discursos fue el de la senadora Lucila Crexell, que cambió su voto a favor, ya que en 2018 se había abstenido. Consideró que en este debate “estamos frente a una cuestión de justicia social» […] «porque no me son indiferentes las muertes, porque esta ley no le cambia en nada a los que están en contra porque defiendo y lucho por las mujeres, voy a acompañar este proyecto de ley».

Al inicio del debate, quien comenzó a marcar su voto afirmativo fue Norma Durango, quien defendió que “las mujeres debemos gozar del derecho pleno a la soberanía de nuestros cuerpos. Y la penalización del aborto se encuentra entre los resabios más oscuros del imperativo del sometimiento”. En esa misma sintonía votó María Inés Pilatti, quien defendió que «tenemos que desdramatizar el aborto y desromantizar la maternidad, un senador dijo que no va a votar a favor porque el debate no está saldado en la sociedad. ¿Qué debate está saldado en la sociedad? Si debatimos estupideces como un reglamento».

Otro de los senadores que llamó la atención con su voto fue Sergio Leavy, quien era uno de los considerados indefinidos y que en el 2018 votó en contra. «Hoy tenemos que poner blanco sobre negro, si vamos a poner el sistema de salud o vamos a dejar que aborte en un baño» […] «he intentado comprender a las mujeres que deciden abortar» […] «si mi voto ayuda a que una mujer no muera, voto a favor».

Fueron horas en las cuales se vivió mucha incertidumbre pero, a medida que cada uno de los senadores exponía sus argumentos, el resultado se veía más claro. Martín Doñate expuso: «Voy a votar por cada mujer de mi patria para decidir sobre su cuerpo, sobre su vida, sobre su futuro, por su deseo» […] «Avancemos hacia un país más justo». También hubo lugar para las más jóvenes, y quien se refirió a ellas fue el senador Jorge Taiana: «Tenemos la responsabilidad de dejarle a nuestra juventud un país más justo, el lugar es este y el momento es ahora».

Para concluir este repaso, los diversos argumentos y discursos que expusieron y convirtieron a esta madrugada del 30 de diciembre en un día histórico, retomamos las palabras de Anabel Fernández Sagasti, que expresó que «el aborto es producto de un cúmulo de violencia que vivimos las mujeres todos los días» […] «Quiero que las mujeres vivamos libres, sin miedo. Y con el mismo poder que tienen los varones desde que nacen hasta que se mueren».

A partir de este día el aborto es legal, seguro y gratuito en la Argentina. Falta su promulgación, para la cual el Poder Ejecutivo tiene diez días hábiles para realizarla y su posterior reglamentación, pero viviremos en una sociedad más justa.