En astrología, cada planeta tiene sus características y, en el lugar donde se encuentran dentro del tema natal, representan un papel. Veamos qué nos proporciona cada uno de ellos para ir conociéndolos mejor desde el aspecto astrológico y mitológico.
El sol
sol 2Donde se encuentra el sol en una carta natal está nuestro signo. Por lo tanto, representa el ego chiquito, el yo individual, es uno de los puntos más importantes de la carta si bien no el definitivo, donde se sitúe se encuentra nuestra luz para brillar (que no es lo mismo que para iluminar) y pongo un ejemplo para que se entienda. Hércules pasó por 12 portales y adquirió como héroe solar las experiencias que cada signo le daba: en algunos brilló, en otros trabajos fracasó y lo tuvo que volver a intentar, pero cuando terminó la rueda zodiacal se iluminó porque pudo integrar todas las experiencias que el círculo de 12 portales le dejó para pasar a otra fase.
El sol da poder, mando, gobernabilidad, donde está el sol es lo que creemos conocer de nosotros. En la casa donde se encuentre, por el solo hecho de iluminarla, nos puede tirar mucha más información de nosotros mismos. Y esa casa, además, tiene mucha importancia para interpretar. Los nacidos durante el día son de temperamento más solar que lunar y, por ende, tienen una orientación más marcada hacia el optimismo. Si la persona nació cerca del mediodía tendrá una naturaleza de liderazgo y empoderamiento.
Un sol bien aspectado puede dar mucho magnetismo, don de mando y capacidad de curación, entre otras cosas. Pero cuando el sol está en conflicto con otros planetas puede dar autoritarismo, soberbia y falta de autoestima.
Representa al gobernante, al jefe, nuestro padre o aquellas personas que nosotros le damos el poder.
El slogan del sol es “Yo soy”.
En la mitología…
Apolo mito
En este ámbito es Apolo o Helios, con la diferencia que Helios es el dios solar que tira del carro y hace su recorrido por el cielo, es decir, que acá estamos hablando de otro aspecto del sol mucho más astronómico que arquetipal.
Apolo (hijo de Zeus y Leto), hermano gemelo de  Artemisa (la luna), es quien dio origen al Oráculo de Delfos porque a la luz se la considera como dadora de la verdad e iniciadora de estados de conciencia supremos. Bajo la luz todo se ve.
Tenía el don natural de profetizar, de aclarar y poner en orden todo lo que estaba caótico, tal es así, que dentro de los cuerpos celestes es el organizador del recorrido de los planetas en el firmamento.
Padre de las 9 musas, de ahí que el sol tenga nueve aspectos de manifestación como por ejemplo la música, la poesía, la astronomía, la astrología, la historia, etc. Esto nos habla de que el sol es multifacético y que, como dador de vida, puede en la materia (al igual que un mago) darnos todo aquello que necesitamos para evolucionar y crecer. Por esta razón es una fuente natural de energía.
Apolo está en relación con la curación y la enfermedad, es padre de Asclepios (dios de la medicina). Y una máxima hipocrática dice: “Donde entra el sol en una casa, no entra la enfermedad”.
¿Cómo ponernos en sintonía con esta energía?
sol 1Los planetas son seres vivos dotados de energía y emoción, por lo tanto, si me vinculo con ellos pueden ser una fuente dadora de atributos.
Si quiero empoderarme me tengo que vincular con el sol y de la misma forma si quiero ser feliz, si necesito extraer fuerza para emprender algo nuevo tengo que vincularme con el sol y si necesito inspiración… qué mejor que pedirle al padre de las musas que me inspire en la tarea a realizar.
La naturaleza del sol es dadora, no es retentiva. ¡Vamos a vincularnos con ella y extraer lo mejor para nuestra evolución!