Donald Trump parece un personaje salido de la revista Dinero. Es el tipo de sujeto que en apariencia huele siempre bien, prefiere saludar de mano y tiene foto de perfil perfecta. Sus cuentas en las redes sociales se codean en popularidad con celebridades y estrellas de la música juvenil. Su cuenta de Twitter, con 70,2 millones de seguidores, ofrece un panorama desde 2009 de su actividad política mediante tuits. Quizás lo más interesante es el feedback que mantiene el mandatario de los Estados Unidos con sus seguidores mediante comentarios y mensajes. Buenos o malos, los tuits de Donald Trump causan polémica y gran actividad en las redes sociales.

El manejo de internet y las redes sociales, especialmente Twitter y Facebook, es señalado como uno de los factores que contribuyó al triunfo de Trump en las elecciones de 2016 en los Estados Unidos.

El propio candidato, en una entrevista en el programa 60 minutos (CBS) emitida el 13 de noviembre de 2016, atribuyó una parte importante de su
triunfo al uso que había hecho de las redes. «El hecho de que tenga ese poder en términos de números con Facebook, Twitter, Instagram, etcétera, creo que me ayudó a ganar en una carrera en la que otros gastaron más dinero que yo», dijo.

Según Roberto Rodríguez en su artículo de investigación «Trump 2016: ¿presidente gracias a las redes sociales?», señaló que Donald Trump no tuvo un equipo digital tan amplio como el de Hillary Clinton ni tampoco el asesoramiento de grandes gurús en el ámbito de la comunicación política 2.0, como fue el caso de la candidata demócrata. A pesar de ello, a su favor jugaba el hecho de tener ya una presencia consolidada en las redes sociales, acrecentada durante su época como presentador de un famoso reality televisivo.

La apuesta por las redes sociales

Uno de los elementos más subrayados de la estrategia de campaña de Trump, y más innovadores con respecto a campañas anteriores, es que confió en las redes sociales como primer canal de comunicación con el electorado, dándoles más importancia que a los medios tradicionales.

Andrew Bosworth, considerado parte del círculo íntimo de asesores de Mark Zuckerberg, jefe de Facebook, argumenta que el presidente estadounidense no fue electo por una campaña de desinformación de Rusia o de la empresa Cambridge Analytica. Ganó, según él, porque llevó adelante «la mejor campaña publicitaria digital» que haya visto jamás, dándole así la razón a la campaña del mandatario y su fuerte apoyo a los medios no tradicionales.

«¿Fue Facebook responsable por la elección de Donald Trump?», se pregunta Andrew Bosworth en un largo escrito dedicado a sus colegas. «Creo que la respuesta es sí, pero no por las razones que todos piensan», responde en el texto titulado «Reflexiones para 2020», difundido el martes primero por The New York Times y luego por el propio autor.

Facebook, desinformación y seguridad de datos

Facebook es fuertemente criticada por no haber frenado la desinformación durante la campaña presidencial de 2016, y de cara a las elecciones de 2020 en Estados Unidos, el grupo multiplica los esfuerzos para luchar contra los intentos de manipulación en sus plataformas.

Para la campaña de Donald Trump tuvo un papel muy relevante la contratación de darkposts o publicaciones invisibles, así como la
utilización de Facebook Live para emitir vídeos en directo. Como analizó, aunque Trump empezó a usar esta plataforma tan solo un mes antes de los comicios (mucho después que Hillary), al final acabó sobrepasándola también en número de retransmisiones (47 más que la demócrata). Además, por cada una de ellas, Trump logró 150.000 comentarios, mientras que Clinton solo 69.000.

Pero, sin dudas, el aspecto más relevante (y también el más controvertido) de la campaña en Facebook fue la utilización de esta red para la difusión
de noticias falsas, asunto en el que aún se investiga la posible implicación del Gobierno ruso a favor de Trump y que llevó, incluso, a los propietarios de Facebook a pedir disculpas y adoptar medidas para evitar que esto pueda volver a repetirse.

Pero la campaña de Trump no recurrió «a la desinformación o los engaños» en 2016, subraya Bosworth. «Solo usaron las herramientas que pusimos a disposición» de manera más efectiva, señala.

Debido a que la red social no cambió sus normas sobre anuncios políticos de cara a las presidenciales de 2020, «se podría llegar al mismo resultado» este año, señala el ejecutivo, que subraya que apoya activamente a la oposición demócrata. Pero por «tentador que sea usar las herramientas disponibles para cambiar el resultado, estoy seguro de que nunca debemos hacer eso o nos convertiremos en eso que tememos», agrega.

«Eso no quiere decir que no hay una línea» trazada por Facebook, advierte Bosworth, mencionando el ejemplo de la incitación a la violencia.

La seguridad, un reto

Los comentarios de Bosworth llegan en un momento en que Facebook está bajo presión para proteger mejor los datos de sus usuarios y evitar que sus servicios sean usados para difundir desinformación o influenciar en las opiniones políticas, como en 2016 en Estados Unidos.

Mantener la seguridad en esta red social mientras luchan contra la desinformación y la competencia fueron algunas de las prioridades marcadas por los ejecutivos de Facebook en el Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas realizado en 2020.

De cara a las elecciones de Estados Unidos, Facebook anunció que prohibirá los videos ultrafalsos -o «deepfake»- pero seguirá permitiendo aquellos de sátira o parodia aunque estén muy editados. También mantendrá su controvertida decisión de permitir que los políticos publiquen información a pesar de que se haya probado su falsedad.