Malvinas, tierra cautiva, de un rubio tiempo pirata

La 27° edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) incluyó en su programación el estreno del documental «Los vencedores», dirigido por Pablo Aparo. Se trata del registro de su propio viaje a Malvinas en busca de testimonios de funcionarios y pobladores isleños que vivieron muy de cerca la guerra que inició el 2 de abril de 1982.

Pablo llega con su cámara a un territorio que no permite exhibir banderas ni símbolos argentinos. La película refleja un recibimiento con algunas hostilidades que nunca terminan de disolverse del todo. Además, está el choque cultural que pinta una cotidianidad llena de costumbres ajenas a «lo argentino» y que se esfuerza en manifestar su autodeterminación británica, algo con lo que el Estado argentino discute desde la historia poscolonial.

La película fuerza una escucha incómoda y dolorosa, una verdad diferente que, si bien podemos seguir pensando que no es una verdad legítima en términos diplomáticos, podemos aceptarla en términos humanos y empáticos. El núcleo de esta «disputa de verdades» es el encuentro de Pablo con Matthew, un hombre fuertemente antiargentino que vive en medio del campo, lejos del pueblo y que da alojamiento al documentalista.

Entre ellos crece una amistad áspera y extraña, llena de momentos tensos que se entremezclan también con la comprobación mediante la cámara de la belleza del territorio, sintetizada en los cielos más azules y profundos jamás vistos.

Luego de su paso por el festival, recogió algunos reconocimientos como el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires, el de Mejor Dirección de la Competencia Oficial Internacional y el premio no oficial a Mejor Sonido que otorga la Asociación Argentina de Sonidistas Audiovisuales. Pero lo que queda charla tras charla, dentro y fuera de la película, es la ruptura de certezas sobre las cosas, la invitación a ver el matiz y la complejidad.

Al mismo tiempo, en un momento de negacionismo y reivindicación política de la última dictadura cívico militar, este documental -que podría ser polémico por la apertura a la escucha «del enemigo»- es determinante en la confirmación de que el último gobierno de facto fue dañino de formas que aún no estamos ni cerca de terminar de descubrir.