El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata todos los años destaca la participación de un país invitado, que permite la visualización de algunas producciones que retratan historias, personajes y acontecimientos que definen al territorio.
Este año, en la 40° edición, fue el turno de Italia y, entre tantas películas proyectadas, se puede mencionar «Manara», documental de Valentina Zanella que hace un recorrido por la vida y muchas de las obras que el artista realizó a lo largo de una extensa carrera en el universo de las historietas que él mismo supo crear.
El film cuenta con testimonios de nombres propios que ameritan sus propios documentales, pero que en esta oportunidad están al servicio del enorme Milo Manara, lo que refleja la calidad de su arte, para muchos el padre del cómic erótico. Frank Miller, Hugo Pratt (siempre único, el «Maestro»), Vincenzo Mollica y Federico Fellini (sí, el mismísimo Fellini), entre otros, hablan de su gran amigo. Creaciones como las aventuras de Giuseppe Bergman junto a HP, «Lo Scimmiotto», «Il Gioco», «El Gaucho» y «Viaje a Tulum» son solo algunas de las historias que Manara deja como legado artístico y cultural.
Además, la posibilidad de tener en pantalla a Manara recordando los inicios falsificando su currículum para conseguir el primer trabajo, la rebeldía que lo caracterizó y las provocaciones (en todo sentido) que generaron por décadas sus ilustraciones no son más que solo algunos de los tantos puntos que el documental comprende, que también incluyen el vínculo con el director ganador de 4 Premios Oscars y uno honorífico, la relación con el sexo y la diferenciación con la pornografía y hasta una mención a Jorge Luis Borges, lo que convierten a «Manara» en una producción indispensable para el mundo de los cómics.
Soy comunicador visual y social. Hace casi 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto tanto como escribir, como una simple charla, un buen vino o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios y de Marketing Digital. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.