San Antonio de Padua es un lugar tranquilo y sus calles y su gente son mis vecinos.
Sin pensarlo, decidí caminar hasta el lugar de la entrevista y no era tan cerca como pensaba. Me tocó cruzar las vías y tuve que dejar pasar el tren. Esta vez, eso que hago desde hace muchos años, tenía un significado distinto.
María Luján Rey me recibió en su casa y lo primero que vi al entrar es la imagen de Lucas Menghini, una de las víctimas de la tragedia de Once. Su hijo.
ONCE
¿Cómo está la causa en estos momentos?
La causa está elevada a juicio oral y público desde enero de 2013. Con cinco exfuncionarios de orden nacional de esta gestión de gobierno, con empresarios poderosos como los hermanos Cirigliano y con sindicalistas corruptos imputados. Haber llegado a esta instancia en este país donde fuimos testigos de la prescripción de causas terribles como la de Keybys, o el largo camino recorrido por los familiares de Cromañon, o los de Lapa, es mérito de la lucha de los familiares y del apoyo incondicional de la sociedad. Esto es un logro de todos y creo que debemos celebrar esta instancia, que será la que nos permita enjuiciar y condenar a los responsables de esta tragedia. El 18 de marzo a las 11 de la mañana comienza el juicio oral, es una fecha que logró toda la sociedad y creo que, además, es una fecha que nos va a devolver la confianza en el sistema judicial.
once¿Cómo es la relación de los familiares con los medios?
Siempre hemos tenido muy buen trato por parte de los medios. Se han hecho presentes en las marchas y las convocatorias y nos han tratado con mucho respeto. En un par de oportunidades algunos periodistas han tenido algún comentario desafortunado y confundieron nuestro reclamo con actitudes opositoras o desestabilizadoras. Nosotros, en esos casos, aclaramos que nuestro único objetivo es pedir justicia sin ningún otro tipo de interés.
¿Y con las otras organizaciones?
Con el resto de las organizaciones como Familiares de Cromañon, Madres del dolor, Víctimas de violencia institucional, Gatillo fácil y otras, hemos conformado un observatorio de acción contra la impunidad, que en este momento lleva a cabo una campaña para recolectar firmas y hacerlas llegar a esta nueva conformación del Congreso con el fin de proponer algún proyecto de ley que declare la imprescriptibilidad de los delitos cometidos por funcionarios públicos.
TRAGEDIA-Sarmiento-Once-Gerardo-OroEsta es una campaña que llevamos a cabo entre todos los que creemos que ser funcionario público no puede ser un pasaporte a la impunidad. Desgraciadamente, nuestra tragedia no fue la última y nos tocó acompañar y apoyar a las víctimas de las inundaciones de La Plata, a los de la explosión de Rosario y a las víctimas de la tragedia de Castelar. La sociedad tiene que dejar de pensar que si me salvé de estar en ese boliche es porque no me gusta, que me salvé de un tren porque no viajo a esa hora, que me salvé de una inundación porque no vivo en esa ciudad. Cuando hay un Estado ausente, cuando hay funcionarios corruptos y cuando nos gana la desidia, estamos todos en riesgo y la próxima víctima puede ser cualquiera de nosotros. Hay una frase que una vez nos dijo el papá de Leonel Frumendo, víctima de la tragedia, que dice: “La cara visible de la corrupción es la muerte y su cómplice es el silencio”.
¿Qué dicen los resultados de las pericias?
Son 800 hojas, fue la primera vez que me topé con un expediente judicial. Es muy largo y denso en algunas partes, otras me generaron mucha bronca. Se habla de falta de mantenimiento, de desidia, desprolijidad, informalidad a la hora de despachar los trenes, de falta de profesionalismo. Con todo eso pensás que no pasó antes por casualidad. Aunque yo estoy convencida que sí pasó antes, en Flores, y que si hubiera sido investigado de manera más profunda en lugar de cerrar la causa, con la culpabilidad del chófer del colectivo (que falleció), quizás se hubiera descubierto por qué esa barrera funcionó mal durante tanto tiempo y entonces hubiera aparecido todo lo que saltó en la causa de Once.
once¿Por qué crees que chocó el tren?
La responsabilidad que tiene el maquinista Marcos Córdoba en el choque del tren deberá resolverlo la justicia. Yo creo que es el responsable de que el tren haya chocado. Pero que choque un tren no significa que mueran 52 personas. El tren podría haber chocado, pero si no viajaran seis personas por metro cuadrado, si el tren tuviera jaulas anticolisión, si el parachoques hidráulico de la estación hubiera estado preparado para recibir el tren, si las condiciones en general del sistema ferroviario hubieran estado preparadas para absorber una falla humana, el tren podría haber chocado y nosotros no hubiéramos enterrado ningún muerto.
¿Que esperás escuchar el 18 de marzo?
Espero con ansias escuchar a Marcos Córdoba, saber qué le pasó. No sé cuáles son las máximas condenas, pero sin duda quiero a todos condenados con condenas ejemplificadoras para que no vuelva a ocurrir. Creo en la Justicia. Necesito creer en ella, si no no tendría sentido todo lo que pasamos. Y yo creo que sí lo tiene, un sentido que nos trasciende y trasciende el dolor individual, y es evitar que otras familias pasen por esto transformando a los trenes en un transporte seguro.
La entrevista termina, pero la charla siguió un rato más. María Luján tiene mucho más que dos años para contar.