Es, posiblemente, el sitio web más frecuentado por los argentinos. Se define oficialmente en su página como “una compañía de tecnología que ofrece soluciones de comercio electrónico para que cualquier persona o empresa pueda comprar, vender, pagar y publicitar de todo a través de Internet”.
Marcos_GalperinUno de los invitados a Red Innova es Marcos Galperín, un emprendedor argentino graduado en la Escuela de Negocios de la Universidad de Stanford y en Ciencias Económicas en la Escuela de Warthon, en la Universidad de Pennsylvania. Pero es más conocido en nuestro país por ser el creador del portal MercadoLibre, que ya es una referencia en las compras de todos los argentinos. ¿Cuántos amigos tuyos te dijeron “si no conseguís eso que querés comprar, por qué no te fijás en en MercadoLibre»? más de uno, seguramente, y ese era el objetivo de aquel joven al que sus compañeros de clase le dijeron que su idea no iba a funcionar.
Marcos era financista de YPF y se quedó sin trabajo cuando Repsol compró la petrolera. Enterarte desde California que sos un desempleado, y aún más al abrir el diario, puede provocarte un bajón, pero él lo vio como una oportunidad y decidió crear un portal de compra venta de objetos. Las ideas estaban, las ganas también, pero todo tipo de emprendimiento necesita siempre un inversor interesado, y tuvo la suerte de conocer a John Muse, co-fundador del fondo de capital de riesgo Hicks Muse. Este le dijo que quería invertir en su idea y emprendedor es quien tiene nuevas ideas, pero también aquel que se sube al tren cuando pasa.
El actual CEO de MercadoLibre empezó bien de abajo, en un garaje con amigos y compañeros de clase de Stanford, puso unos 1.000 productos a la venta desde el arranque, como cd’s de su abuelo y hasta palos de golf que no usaba. “La gente de la universidad y mis amigos me dijeron que esto no funcionaría en América Latina porque creían que nadie iba a comprar algo que no vio ni tocó, pero quedó demostrado que si ponés un sistema con reglas claras, todo puede funcionar”.
galperinQuienes cuestionaban sus ideas quedaron lejos de ser unos visionarios, porque hoy su empresa tiene presencia en 12 países de América Latina, Portugal y Estados Unidos, tiene más de 81 millones de usuarios registrados, al menos 1.900 empleados y cotiza en el Nasdaq, la bolsa de valores electrónica más grande de Norteamérica.
Hubo un largo camino para afianzar MercadoLibre, y no precisamente lleno de éxitos. Marcos recuerda que allá por el 2001 tenía inversores que llegaban y otros que se caían. Uno de los momentos más complicados que vivió fue cuando viajó desde Nueva York a Boston para exponer en una charla de Endeavor, una organización sin fines de lucro que busca fomentar el espíritu empresarial en los mercados emergentes. Cuando aterrizó y pasó los controles aeroportuarios encontró un mensaje en su celular: “Me enteré que los inversores querían irse y yo tenía que dar una conferencia sobre el surgimiento de mi empresa, estaba encerrado en un baño y muerto de miedo, no sabía qué hacer”.
El emprendedor argentino conocía a Susana Segal, CEO del Consejo de las Américas, la organización internacional de negocios que busca el desarrollo económico y social y la apertura de los mercados en todo el hemisferio occidental. La ayuda de Segal fue fundamental, convenció a los inversores y apostaron en el proyecto.
“Pensaron que queríamos vender la compañía a ebay y ellos querían la plata que nos habían dado, fuimos a reunión de directorio y fue un momento difícil, por eso recomiendo asesoramiento con abogados y gente que haya pasado por estos procesos, porque sabíamos menos que ellos”, contó Marcos en una conferencia el año pasado en Buenos Aires. Finalmente, el dinero se quedó para llevar adelante la idea y Marcos contó que se afianzó en Argentina, América Latina y que, en 2007, llegaron con su idea a New York.
ml
Un hombre como Galperín dedica gran parte de su tiempo, por no decir casi todo su día, a su compañía y siempre piensa en reinventarse: “Ahora tenemos que apuntar a celulares y tabletas, abrir nuestra plataforma para que terceros puedan desarrollar sobre MercadoLibre. Es excelente sentir que competís contra los mejores del mundo, pero a la vez es desafiante, esa competencia pasó de ser local a global, tanto que su empresa tiene sede en Silicon Valley, el polo tecnológico más importante del mundo, donde están Google, eBay y Yahoo, entre otras compañías.
Lejos de ser un hombre de traje pegado a su celular, Galperín sonríe al asegurar que lo bueno de ser emprendedor es que “no hay que vestirse como un banquero”. En 2002 decidió mudarse a Uruguay con su familia para tener la pausa y tranquilidad que necesita y no terminar absorbido por su trabajo: “Mi laburo está bueno, pero no es lo único, por eso busco estar con mi familia y viajar mucho con ella”.
Quienes vayan a Red Innova seguramente tendrán un consejo de Galperín, quien busca fomentar la cultura emprendedora en Argentina: “Hay que tomar riesgos, buscar cambios y sentirse incómodo si vas en la misma dirección que el resto, desconfiar si todos te dicen que estás en lo correcto, y lo bueno es que si te quedás con tu idea y te va bien, vos ya estabas ahí y los demás van a tener que trabajar para alcanzarte”. A esto agrega que es un error llegar y quedarse, y le parece acertada la planificación a largo plazo: “La vida del emprendedor es muy caótica, tenés que lidiar con caos todo el tiempo, tenés que improvisar mucho y sentirte cómodo con eso”.
Mercado-LibreMarcos se describe como un fanático de los deportes, aunque tuvo que dejar el golf y adoptar el tenis, que le demanda menos tiempo y asegura que el rugby le enseñó a identificar gente en su equipo, a quienes son “unos fenómenos de local y quienes se borran de visitante”. Además, considera que, por más trillada que sea la expresión, una de las bases del éxito de MercadoLibre es el equipo que lo acompaña en sus decisiones: “Me cuesta imponer mi opinión y eso es muy bueno”.
Uno de sus desafíos pasa por dejar una empresa armada, como lo es MercadoLibre, que trascienda a él: “Para mí es más importante que la empresa siga 50 años más a que yo siga como el CEO y, por eso, no tenemos que pensar en qué buenos emprendedores somos, sino en dejar una base para los jóvenes, financiamiento para que surja un nuevo MercadoLibre, quiero generar un ecosistema de emprendedores”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.