Barcelona le ganó 4-3 al Real Madrid en el Santiago Bernabéu con tres goles de Lionel Messi, máximo goleador histórico del clásico y también el extranjero que más goles marcó en la historia de La Liga. Además, la polémica se adueñó del segundo tiempo por tres penales, todos polémicos, tanto como el arbitraje del cuestionado Alberto Undiano Mallenco.
Desde el vamos, Barça dominó ante una floja defensa del Madrid y rompió el cero con una contra encabezada por Messi, que asistió al solitario Andrés Iniesta, dueño del ataque por la banda izquierda, para romperle el arco a Diego López con un zurdazo inatajable. El equipo de Gerardo «Tata» Martino manejaba los hilos del partido, pero una mala respuesta de Víctor Valdés y una distracción en el fondo del visitante hicieron que Karim Benzema pueda dar vuelta el marcador en menos de un minuto. El Real Madrid se agrandó ante el resultado, quería comerse a su rival de toda la vida, pero Neymar aguantó la pelota dentro del área, cedió la bola a Messi y el argentino definió rodeado, remató cuando no había ningún espacio y al lugar más difícil para todos… menos para él, y el 2 a 2 arrojaba un partido que ya era inolvidable. El Merengue pudo irse en ventaja, pero el cabezazo del francés Benzema se fue cerca de un palo.
En el segundo tiempo el nivel fue tan alto como en el primero, pero hubo dos jugadas muy finas que distorsionaron al partido por dos penales mal cobrados. Para empezar, la falta de Dani Alves que terminó en el penal de Cristiano Ronaldo fue realmente afuera del área, no correspondía la pena desde los doce pasos, pero el portugués no dudó y le daba la victoria parcial a los dirigidos por Carlo Ancelotti. El árbitro se llevó todos los reproches de los jugadores del Tata Martino, pero se iban a ver beneficiados en los siguientes minutos. Neymar cayó en el área, buscó una falta de Sergio Ramos, un foul que nunca existió, pero desde lejos Undiano Mallenco vio infracción y cobró penal y expulsión para el zaguero del Madrid. Lionel Messi fue el encargado de poner el 3 a 3 en un Clásico que ya pasaba a la historia por la emoción, la intensidad, lo que estaba en juego, nada más ni nada menos que la posibilidad de pelear por La Liga.
Andrés Iniesta entró en el área, cayó ante la marca de Xabi Alonso y Dani Carvajal y el juez volvió a cobrar penal, que en un primer momento no pareció, pero El Cerebro fue encerrado por ambos jugadores del Madrid. Nuevamente Messi marcó, cruzado y arriba, inatajable para Diego López y poner el 4 a 3 definitivo. Real Madrid la pasaba mal, tanto que Dani Alves tuvo un remate que dio en el palo derecho, con una pelota complicada, que viajó baja y le picó antes al arquero local. El triunfo fue un batacazo, con polémica, pero triunfo al fin. El árbitro tendría que haber dejado a los dos equipos con 10, pero no vio el pisotón en la cara que le dio Sergio Busquets al portugés Pepe cuando el defensor madridista estaba en el suelo. De todas maneras, el clásico fue vibrante, inolvidable y solo resta esperar al 16 de abril para volver a ver a dos de los mejores equipos del mundo frente a frente para definir la Copa del Rey en Mestalla, el estadio del Valencia.
Messi alcanzó los 21 goles y es el máximo goleador de la historia del derby. El rosarino superó la marca de Alfredo Di Stéfano, quien marcó 18 goles para La Casa Blanca en sus enfrentamientos ante el equipo de Catalunya. Además, la Pulga alcanzó los 235 goles y superó por un tanto a Hugo Sánchez en la tabla histórica de Pichichis extranjeros de La Liga. El próximo desafío de Leo es pasar las 251 conquistas de Telmo Zarra, quien brilló en Athletic de Bilbao, y ser el top scorer de todos los tiempos del campeonato de España. Leo fue elogiado por toda la prensa, desde Madrid hasta Barcelona y en todos los periódicos deportivos del mundo.
Llamado a ser el mejor de todos los tiempos, desafía al Real Madrid, al Atlético y a cualquier equipo y récord que tenga próximo en su camino. Ahora la distancia con el Merengue y el Colchonero es de un punto y la Champions League lo cruzará con el equipo de Diego «Cholo» Simeone en cuartos de final.
La Triple Corona (Liga, Champions League y Copa del Rey) no es la utopía de hace unas semanas, en España ya no cuestionan a Martino y tampoco marcan la «baja» forma de Messi. Ahora el campeonato está más vivo que nunca, con el resurgir del Barcelona, con el Real Madrid golpeado y un Atlético que se anima a todo. La historia continuará y Messi escribirá más páginas e intentará llegar de la mejor forma a junio, cuando tenga que visitar Brasil y afrontar el mayor desafío de su carrera.