Por iniciativa del expresidente Carlos Saúl Menem, el 25 de marzo fue decretado el “Día del niño por nacer”. La elección de la fecha no es casual, sino que se debe a que es el día de la anunciación para los católicos (día en que Jesucristo fue concebido en el seno de la Virgen María).
La primera vez que se celebró este día en Argentina fue en el año 1999, con representantes de diferentes religiones y políticos del ámbito nacional e internacional.
A raíz de esta iniciativa argentina, otros países que se sumaron a la conmemoración fueron Guatemala, Chile, Costa Rica, Nicaragua, República Dominicana, Brasil, España, El Salvador, Perú, México, Austria, Eslovaquia, Cuba, Filipinas, Ecuador y Uruguay.
Muchas parroquias hoy hacen bendiciones a embarazadas y festejos, por eso este día hace hincapié en el derecho a la vida, que es el primer derecho de todo ser humano.
Desde diferentes organización civiles y religiosas durante estos días trabajarán con temáticas relacionadas al derecho a vivir del niño en el vientre, sus cuidados y la prevención de los abortos. Tengamos en cuenta que, por medio de este decreto, el niño en el vientre es considerado una persona y como tal tiene derechos que hay que hacer valer.
Como sociedad hagamos respetar los derechos del niño por nacer y los de la embarazada, que son quienes llevan en su interior a esa persona que en cuarenta semanas llegará al mundo exterior para gozar plenamente de otros derechos y formar parte de nuestra sociedad.

Soy comunicador visual y social. Hace más de 30 años descubrí la magia de la radio y, desde entonces, la disfruto como escribir, una stout o el fútbol. Profe de Análisis Crítico de los Medios, Marketing Digital, Medios Digitales y Gestión de Emprendimientos. Empezar de cero es volver a ponerle el máximo de energía y entusiasmo a cada proyecto o desafío.