Ante la llegada del coronavirus a Colombia, las consecuencias en los sectores más vulnerables no se hicieron esperar. Los presos de varias cárceles del país, incluidas La Picota y La Modelo (las que albergan más reos), se amotinaron en la noche del sábado como rechazo al hacinamiento que por años viven y que hoy los pone en alto riesgo de contraer el COVID-19. El saldo que se reportó oficialmente fue de 23 reclusos fallecidos, 83 heridos y 7 funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC) heridos, dos de los cuales se encuentran en estado crítico.

Fuentes oficiales, después de varias horas de reunión (entre los ministerios de Defensa, Justicia, la policía, el ejército, INPEC y la titular de la cartera de Justicia, Margarita Cabello), finalmente dieron el parte oficial sobre los heridos y muertos que dejaron los motines y aseguraron que los mismos se debían a un intento de fuga masiva que se pudo frustrar.

Desde un comunicado del Movimiento Nacional Carcelario (MNC), los presos expresan que sienten que las medidas que se tomaron para protegerlos del coronavirus son insuficientes. De esta manera, el MNC advierte que «el sistema penitenciario y carcelario colombiano vive en la precariedad, situación que se ha manifestado en el hacinamiento del 53% a nivel nacional, y donde los y las prisioneras no tienen condiciones dignas para su pervivencia, sistemáticamente el INPEC junto con otros entes encargados del mantenimiento de las y los internos han ignorado de forma constante las órdenes judiciales que, desde 1998, están dispuestas en diferentes fallos denominados ‘estados de cosas inconstitucionales’de las prisiones».

Con este comunicado horas antes del motín, el Movimiento Nacional Carcelario expresaba su miedo e inconformismo sobre la situación actual. El nivel de hacinamiento en la cárceles del país es del 53,58% -hay 83 mil cupos y 123 mil reclusos hace a la población carcelaria de alto riesgo de contagiarse masivamente del virus, con una condición de atención sanitaria baja, por no decir deficiente. La situación de hacinamiento ya había sido alertada en 1998 y en 2013 la Corte Constitucional dijo que esas condiciones violaban los derechos fundamentales de los internos. A esto se suma la dieta precaria que le suministran y que hace más vulnerables a los presos de contraer cualquier tipo de enfermedad.

Según el parte oficial sobre los heridos y muertos que dejaron los motines del sábado, Cabello solo habló de las cifras de la cárcel La Modelo de Bogotá, pese a que los disturbios se ocasionaron en varias regiones del país.

El Ministerio de Justicia anunció este domingo que pondrá en marcha varias medidas para evitar que se presenten motines en las cárceles del país y redobló la seguridad sin brindar otro tipo de solución a la situación.