“Vieja, prepará las cosas para el mate que estoy yendo para casa” fue el último mensaje enviado cuatro años atrás por Araceli Fulles. Días después sería encontrada asfixiada, debajo de escombros, en la casa de uno de los femicidas en José León Suarez, partido de San Martín.

Tuvieron que pasar cuatro años y siete meses para que los tres acusados Carlos Casalz, Marcelo Escobedo y Hugo Cabañas fueran declarados culpables del femicidio y condenados a prisión perpetua por el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de san Martín.

Los tres fueron considerados coautores del «homicidio agravado por mediar violencia de género» en perjuicio de la joven. La condena fue dictada por los jueces Martín Klobovs, Aníbal Bellagio y Carolina Martínez.

Cabe destacar que otro de los imputados, Darío Badaracco, murió el 13 de abril de 2019 tras permanecer internado cinco días en un hospital de la ciudad de Olavarría, al ser atacado a golpes y quemado con agua caliente por dos compañeros de celda en el penal de Sierra Chica.

Si bien los implicados en el caso eran más, en los casos de Badaracco, Ibarra, Alaniz y los hermanos Ávalos no se contaron con pruebas contundentes. Al respecto, el abogado de la familia Fulles expresó: ”Desistimos de la acusación de estas cinco personas, ya que no había elementos probatorios para considerar que se dirigieron hacia el corralón donde tuvo lugar el crimen”.

Los familiares de Araceli que asistieron al juicio estuvieron acompañados por unas cien personas, entre ellas, familiares de otras víctimas, como Daiana Ojeda y Chiara Rodríguez, asesinadas en julio de 2019 y septiembre de este año, respectivamente. Ambas también en José León Suárez.

Cuando se leyó el veredicto, Mónica Ferreyra, madre de Araceli, rompió en llanto y exclamó “¡Vamos Araceli!”, “Los amo hijos. Se hizo justicia”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.