La Cámara de Diputados inició el debate de un proyecto de ley que busca regular las condiciones en las que se realizan los certámenes de belleza y adaptarlos a la legislación nacional.
La iniciativa fue presentada, ente otros legisladores, por la diputada nacional por el Frente para la Victoria Gloria Bidegain, quien señaló que el objetivo es que esos eventos no violen las leyes antidiscriminatorias y contra la violencia hacia la mujer.
El origen del proyecto ocurrió mientras la legisladora presenciaba un certamen de elección de una reina provincial. En esa ocasión, Bidegain le confió a una colega que «es lo mismo que un remate de hacienda», lo que resumía «la incomodidad que sentíamos las legisladoras que estábamos allí».
La iniciativa determina que en dichos concursos podrán participar mujeres de más de 18 años o de entre 16 y 17 que se encuentren emancipadas o sean autorizadas por los progenitores o tutores. Además, quienes las autoricen «deben asumir por escrito la obligatoriedad del acompañamiento a la menor de edad en todo el transcurso del concurso». Bidegain diseñó una propuesta «que no prohíbe los concursos, que son históricos y ayudan a las economías locales, pero los regula y propone que no hablemos más de reinas o princesas, serán ‘representantes’ de la fiesta nacional, provincial o municipal en la que participen».
«Lo que hacemos es adecuarnos a las leyes vigentes de igualdad de género y antidiscriminatorias, ya que el modelo de belleza que impulsan estos concursos configuran una de las formas de violencia que contempla la normativa nacional», precisó la diputada. Bidegain remarcó que durante la elaboración de la iniciativa se trabajó «con especialistas en género y salud y adoptamos las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y de la Sociedad Argentina de Pediatría». Precisamente, el artículo 5 expresa que «no podrán participar las personas mayores de 18 años de edad que tengan un índice de masa corporal (IMC) menor de 18.5 y las de entre 16 y 17 que tengan un peso dos desvíos estándar menores que el percentil de su altura».
El IMC es una fórmula que se usa para determinar si el peso corporal de un ser humano es acorde a la altura y un resultado por debajo de 18.5 se considera no saludable según el Ministerio de Salud nacional. En consecuencia, quienes organicen los certámenes «deben abstenerse de publicitar, sugerir o promover la vigencia de aquellos cánones de belleza que, asociados con la delgadez extrema, incentiven o puedan provocar conductas relacionadas con trastornos de la alimentación tales como la bulimia y la anorexia». Asimismo, estará prohibido «exigir topes máximos de edad, ni parámetros referidos al peso, a la altura, al color de tez, cabello y ojos de las personas postulantes».
Por otra parte, se señala que deberá abrirse la participación en los concursos a personas con discapacidad, como también el respetar el género auto percibido de las personas postulantes, siempre que posean el DNI actualizado. También se menciona la imposibilidad de que el estado civil o el embarazo de la participante sean causal para impedir su inscripción o realizar actividades relacionadas con los concursos.