El título de esta nota refiere a la suspicacia de género que algunas sociedades generan en torno a la mujer, en tanto presunta provocadora. Ello se fundamenta en la encuesta efectuada en Brasil que revela que la mayoría de los ciudadanos, el 65%, piensa que las mujeres son culpables, y por ende instigadoras, de los abusos sexuales de los que son víctimas. Otro dato preocupante es que sobre el total de la muestra de ciudadanos encuestados (3.810 personas), el 66,5% fueron mujeres.
De este modo, el sexismo se fundamenta en creencias y estereotipos tradicionales tendiendo a la subordinación de las mujeres, y su peso simbólico es tan fuerte que muchas de ellas mismas refuerzan esa ideología.
El fenómeno de la violencia contra las mujeres (manifiesta o implícita), revelado en esta encuesta preocupó a las autoridades políticas brasileñas y posibilitó el lanzamiento de la campaña de concienciación cuyo eslogan dice: «No merezco ser violada». La misma se expande a través de las redes sociales y convoca a las mujeres a participar activamente posteando una foto en la que aparezcan desnudas o semidesnudas y en la que se lea además la frase antes mencionada que acompaña a esta acción.
La iniciativa se enmarca en una nueva forma de militancia social que, gracias al potencial expansivo de las redes sociales, pretende imponerse masivamente y concienciar tanto a las mujeres como a los hombres sobre la necesidad de empoderar a las víctimas para luchar contra la violencia de género.
Artículo elaborado especialmente para puntocero por Karina Vázquez.