Sin presidente, sin gobierno y bajo una crisis social y política. Así llega a finales de mes Chad, el país africano que perdió a su mandatario en un enfrentamiento con rebeldes en el norte el pasado fin de semana.

«El presidente de la República, jefe de Estado y jefe de las Fuerzas Armadas, Idriss Déby Itno, acaba de expirar, defendiendo la integridad territorial en el campo de batalla. Con gran amargura anunciamos al pueblo chadiano la muerte del mariscal el 20 de abril de 2021», anunció el general Azem Bermandoa Agouna. Inmediatamente, desde Francia manifestaron con pesar la pérdida de un constante aliado. «Francia pierde un amigo valiente», reza el comunicado, en el que expresan que fue «un presidente que trabajó sin descanso por la seguridad del país y la estabilidad de la región durante tres decenios». Cabe mencionar que fue uno de los principales opositores a las brigadas yihadistas en el África Central.

Como consecuencia del hecho, se disolvió el Parlamento, se decretó toque de queda y duelo nacional por dos semanas, se cerraron las fronteras y se desplegaron las fuerzas militares en Yamena, capital de Chad, que comandará Mahamat Idriss Déby, hijo del líder fallecido, quien ocupará el rol durante 18 meses hasta constituirse una nueva administración.

En tierras chadianas ya se experimentaron situaciones similares, ya que Idriss Déby Itno asumió el poder en 1990 mediante un Golpe de Estado. De todas formas, acababa de ser reelecto el pasado 11 de abril para ejercer 6 años el cargo con 79,32% de los sufragios. Esto también fue uno de los motivos para que organizaciones rebeldes se movilicen desde su base en Libia hacia diversas regiones del país.

Finalmente, vale destacar que Chad se encuentra en el centro del «cinturón» de Sahel, un punto estratégico en el continente (que va de costa a costa) donde se establecieron bases terroristas y crimen organizado que despertaron la preocupación en Europa.