La hazaña era difícil, pero era una oportunidad para seguir demostrando crecimiento. Y si bien el resultado fue una nueva derrota, el rendimiento dejó cosas para destacar. El scrum funciono muy bien, elogiado incluso por el entrenador neozelandés Steve Hansen, y durante la primera mitad de la etapa inicial se utilizaron correctamente las formaciones fijas. Un 33 a 15 fue el marcador de un partido que deja claro que Los Pumas pueden competir en un torneo de estas características y no ser un simple acompañante. Falta ajustar la mentalidad y el físico. En el aspecto técnico están los detalles que hace que no se llegue al triunfo.
Pero el dominio se debe transformar en puntos y allí estuvo la debilidad puma, ya que solo dos penales de Nicolás Sánchez fueron convertidos contra uno de Aaron Cruden que dejaron el marcador 6 a 3 para Argentina.
Durante ese lapso, Sánchez falló un penal y empezó a usar el tackle, Los Pumas atacaban e intentaban encontrar el hueco por donde entrarle a los All Blacks.
Pasado el dominio argentino llegó el primer try neozelandés marcado por Julian Savea. En la jugada previa había un offside de Kieran Read que no fue sancionado por el árbitro Jaco Peyper. El pack argentino continuó con la fuerza en el scrum y los backs con el tackle y, tras dos penales, Sánchez y Cruden pusieron el marcador al final del primer tiempo: era 11 a 9 para Nueva Zelanda y daba lugar para soñar.
La segunda parte fue otra historia. A los 43 minutos un penal de Marcelo Bosch puso arriba a Los Pumas por 12 a 11, pero ahí se terminó la épica.
Una ráfaga de Nueva Zelanda puso las cosas en un lugar más acorde a la historia. Dos tries y un penal en 10 minutos alejaron el marcador de las manos de Los Pumas. A los 51 fue Sam Cane, a los 55 Ben Smith mientras que el penal fue por cuenta, cuándo no, de Cruden. A eso le debemos sumar la conversión de Cruden, la única positiva de las oportunidades que tuvo por esta vía. Los All Blacks estiraban la ventaja a 14 puntos y el marcador señalaba un 26 a 12.
A los 63 nuevamente un penal, la forma con la que Los Pumas anotaron todos sus puntos, puso las cosas 26 a 15. La patada de Sánchez estaba afilada. Pero el cansancio, el aspecto físico, empezó a dejar su huella. Argentina perdió precisión en los lines y el scrum no era tan potente como antes. Y los All Blacks fueron para adelante, para llegar al objetivo: la victoria con punto bonus que los deja ahí nomás de repetir el título de campeón.
La fórmula fue mover de un lado al otro de la cancha la guinda y quebrar la marca argentina en la mitad de la cancha. En los instantes finales del partido, un nuevo try de Ben Smith y la conversión posterior de Beauden Barrett pusieron las cifras definitivas.
El primer tiempo fue casi de lo mejor en la producción argentina en el torneo, con unos 20 minutos iniciales donde fueron más que los All Blacks. La imposibilidad de convertir esa supremacía en puntos les jugó en contra al momento de tener que resistir la ofensiva neozelandesa. En los primeros cinco minutos del partido, Los Pumas dominaron territorialmente, obtuvieron un penal y una jugada clara para conseguir tres puntos con un drop, pero ambas chances fueron desperdiciadas.
En el primer nivel del rugby el factor físico es fundamental y, en ese aspecto, flaquearon Los Pumas y no pudieron sostener la mínima diferencia que tenían en el marcador. Cuando el dominio no se traslada a los puntos los neozelandeses lo hacen notar y aprovechan.
La próxima fecha del Rugby Championship, la sexta y última, tendrá a Los Pumas en Rosario contra Australia. Los Wallabies no han hecho un gran torneo y es , una vez más, la oportunidad de conseguir el ansiado primer triunfo. Australia es una potencia, pero en este momento su rendimiento no es el mejor y Los Pumas pueden sacar provecho de eso.
Los elogios neozelandeses
El mejor ejemplo del partido que jugaron Los Pumas fueron los elogios que expresó el entrenador de Nueva Zelanda, Steve Hansen, quien dijo que la labor argentina en la primera etapa fue “excepcional”, aunque en los 40 minutos finales los All Black lo equilibraron y marcaron diferencias.
“Los primeros cuarenta minutos de Los Pumas fueron muy buenos. De hecho, creo que su scrum fue excepcional, pero por suerte en el segundo tiempo mejoramos en esa faceta del juego, la equilibramos y pudimos resolver el partido a nuestro favor”, señaló Hansen.
Con relación a la tarea argentina en el torneo, consideró que “cada año van mejorando y este año lograron cambiar su base de jugadores, por lo que tienen más recambio, algo que es de vital importancia en este torneo. Para Los Pumas esta competencia es muy complicada, ya que enfrentan a tres de los mejores equipos del mundo. Es un certamen muy exigente, pero confío que van a ir mejorando en cada partido”.
Hansen también fue autocrítico de lo que hizo su equipo: “No me voy satisfecho para nada por lo hecho en la primera mitad. Pero estoy más contento por lo que hicimos en el segundo tiempo, cuando mejoraron los forwards y tuvimos más control de pelota”.
Resumen del partido
Argentina-15-33 Nueva Zelanda.
Puntos: Argentina tuvo penales de Sánchez a los 8, 15, 30 y 63 minutos, además de un penal de Bosch a los 43 minutos. Nueva Zelanda tuvo try de Savea a los 22 minutos, try de Cane a los 51 minutos, tries de Ben Smith a los 55 y 79 minutos convertidos por Cruden y Barrett, además de penales de Cruden a los 12, 27 y 45 minutos.
Argentina: Juan Martín Hernández, Lucas González Amorosino, Marcelo Bosch, Santiago Fernández, Juan Imhoff, Nicolás Sánchez, Martín Landajo, Juan Manuel Leguizamón, Pablo Matera, Juan Martín Fernández Lobbe, Patricio Albacete, Julio Farías Cabello, Juan Figallo, Eusebio Guiñazú y Marcos Ayerza.
Cambios: Felipe Contepomi por González Amorosino, Horacio Agulla por Fernández, Benjamón Macome por Leguizamón, Mariano Galarza por Farías Cabello, Juan Pablo Orlandi por Juan Figallo, Agustin Creevy por Guiñazú y Nahuel Lobo por Marcos Ayerza.
Nueva Zelanda: Israel Dagg, Ben Smith, Conrad Smith, Ma’a Nonu, Julian Savea, Aaron Cruden, Aaron Smith, Kieran Read, Sam Cane, Liam Messam, Sam Whitelock, Brodie Retallick, Owen Franks, Andrew Hore y Tony Woodcock.
Cambios: Wyatt Crockett por Nonu, Beauden Barrett por Cruden, Tawera Kerr-Barlow por Aaron Smith, Steve Luatua por Messam, Jeremy Thrush por Retallick, Charlie Faumuina por Franks, Keven Mealamu por Hore y Charles Piutau por Woodcock.
Sudáfrica apabulló a Australia
En el otro partido de la fecha, en Ciudad del Cabo los Springboks derrotaron ampliamente a Australia por 28 a 8.
El partido se definió en la primera etapa, donde Sudáfrica sacó los 20 puntos de diferencia y el marcador terminó 23 a 3. La segunda etapa fue más pareja pero no se marcaron demasiados puntos: cinco para cada uno, lo cual dejó la misma diferencia a favor de los Springboks. Lo único que no consiguió el local fue marcar más de tres tries por lo que no obtuvo el punto bonus.
Los puntos sudafricanos los marcaron Adrian Strauss y Zane Kirchner y Willie Le Roux con los tries. Las conversiones fueron hechas por Morné Steyn que falló la restante. Los tres penales los hizo Steyn. Por el lado de Australia, Chris Feauai-Sautia marcó un try cuya conversión fue marrada por Quade Cooper. Christian Leali’ifano convirtió el único penal de los Wallabies.
All Blacks y Springboks definirán mano a mano el título del Rugby Championship 2013 cuando se enfrenten en Johannesburgo el próximo sábado. Los Pumas frente a Australia definirán quién se queda con el tercer lugar.
Las posiciones

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