Los equipos se reforzaron, sobre todos aquellos que tienen posibilidades concretas de jugar el próximo torneo en la primera división. Es por eso que de cara a este último semestre las sorpresas fueron muchas.
Todos los que jugaron, dirigen o lo hicieron en algún momento dicen que el torneo de la Primera B Nacional es el más duro por varias razones: las canchas varían mucho (el terreno por sobre todas las cosas), la distancia entre ciudad y ciudad pero, además, el nivel de juego es mucho más áspero que el que pueden tener en primera.
Son 6 los equipos que por puntos están cerca de ascender a la máxima categoría del fútbol argentino: Banfield (44 puntos), Defensa y Justicia (41), Independiente (38), Crucero del Norte (37), Atlético Tucumán (33) e Independiente Rivadavia (32 unidades).
Dentro de las numerosas incorporaciones, se produjeron dos ansiados regresos: por un lado Federico “Pocho” Insúa a Independiente, luego de que la hinchada quede muy descontenta porque él decidió jugar el semestre anterior en Vélez Sarsfield y darle la espalda al Rojo que tan mal la estaba pasando. Por otra parte, Walter Erviti regresó al Taladro para darle el último empujón que necesita el equipo dirigido por Matías Almeyda para, luego de 3 temporadas, volver a Primera.
Sin embargo, también Patricio Toranzo volvió al club que le dio la popularidad, Huracan, aunque desde un principio muchos lo veían como un claro candidato. Por otra parte, un ex All Boys como Emmanuel Perea desembarcó en Corrientes para ponerse a disposición de Carlos Trullet (DT de Boca Unidos). En tanto Diego Jara es el único refuerzo de los tucumanos, Víctor Aquino es jugador de Crucero del Norte e Instituto se reforzó con Nicolás López Macri, Lucas Rimoldi y Julio Moreyra.
Desde este viernes vuelve el fútbol, con muchas novedades y con equipos que se reforzaron muy bien y con excelentes jugadores que arribaron a la segunda categoría del deporte que apasiona a millones de argentinos.

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