Como sacado de un meme, el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica firma y firma decretos como confabulado con las redes sociales con chismes y chistes. Pero la imagen de Donald Trump al firmar su libro como lo hizo con el Presidente de Corea del Norte o con el mismo Benjamin Netanyahu meses atrás parece salido más de una serie de televisión que algo del mundo real.

El 25 de marzo pasó algo quizás inadvertido para el mundo y que tal vez no tenga repercusión en otras regiones. Pero para la paz y la estabilidad de Medio Oriente puede ser crucial y en los próximos tiempos genere graves consecuencias a pesar de las voces contrarias y el llamado de paz para evitar escaladas de violencia en Israel, Palestina, Siria e Irak.

El presidente Donald Trump, en presencia del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, firmó la declaración en la que Estados Unidos reconoce la soberanía de Israel sobre los territorios de los «Altos del Golán», cuyo territorio es de propiedad siria y que está en disputa luego de la guerra árabe israelí.

Este acuerdo, al igual que el de trasladar la embajada norteamericana a Jerusalén, fue firmado en Washington y ambos mandatarios festejaron. Por su parte, la comunidad internacional se mostró en contra de estas medidas, que representan otra violación a las leyes dictaminadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y a las cuales se siguen violando. El titular de la ONU, António Guterres, advirtió que las Naciones Unidas no reconocen esta decisión y que solo los Estados Unidos son quienes llevaron adelante esta iniciativa.

En referencia al área de los Altos del Golán, es una posición estratégica de Israel en la región que, según las normas establecidas por la ONU, Siria e Israel debían mantener una franja de 70 kilómetros entre ambos y no debían tener presencia militar. Pero las consecuencias de esta declaración pueden traer serios problemas para la paz. El mandatario de los Estados Unidos hace referencia al afirmar que traerá seguridad al Estado de Israel y que por la influencia iraní en la zona esto podría traer alivio a Israel.

Desde la posición siria y rusa, esta jugada puede provocar una nueva oleada de tensiones entre las partes involucradas y ser desestabilizante para la región en esta frágil paz en la que se encuentran. Los Altos del Golán son un área de 1.200 kilómetros cuadrados de superficie entre Israel, Siria y Líbano que tiene una provisión de agua dulce para los israelíes. Entre estos tres países también hay que destacar un dato no menor: Hezbollah, que tiene presencia en Líbano, excusa su presencia en suelo fenicio por la ocupación israelí, cosas que el gobierno libanés desconoce y que da como territorio a Siria sobre estas montañas.

Para cualquiera de las dos posiciones, tanto israelí como siria, es una región militarmente estratégica, ya que desde los puntos más altos la ciudad de Damasco está al alcance y, a su vez, parte del territorio israelí está al alcance de Siria. Por eso esta zona puede ser vital en un potencial futuro conflictivo.

Paz duradera es lo que muchos países quieren para la región en un conflicto que lleva décadas, pero con la llegada de Trump al poder esa paz es cada vez más lejana. A simple vista parece un territorio sin sentido para la disputa, pero en los próximos años podremos ver las consecuencias del desarrollo de una región castigada por las diferentes guerras. Estamos ante la triple frontera caliente del Medio Oriente.