La violencia y las protestas callejeras se expanden. Hace un par de años fueron las revueltas en el norte de África, ahora es el turno de Venezuela y de Ucrania.
El caso del país europeo tiene su origen en el rechazo que el gobierno ucraniano dio en noviembre de 2013 a las tratativas para un acercamiento con la Unión Europea y preferir reforzar sus lazos con Rusia. De esta forma, el presidente Viktor Yanukovich frenó un proceso que llevaba años en pos de incorporarse al organismo comunitario.
Ucrania-protestas1Los ciudadanos que estaban a favor de esas negociaciones no tardaron en salir a las calles a protestar por este cambio en las políticas gubernamentales. La acción de la policía antidisturbios en la Plaza de la Independencia, en Kiev, dejó un saldo de varios estudiantes heridos. Las autoridades quisieron tranquilizar las demandas liberando a los detenidos o suspendiendo al alcalde de Kiev.
Los manifestantes son, en su mayoría, de la zona de Kiev y el oeste de Ucrania, donde hay una mayor afinidad con la UE. Por el contrario, en el este y el sur del país, con un gran porcentaje de la población que habla ruso, hay respaldo para afianzar las relaciones con Moscú.
Uno de los más renombrados manifestantes es el excampeón de boxeo de peso pesado del mundo y líder del movimiento Udar (Puños), Vitali Klitschko. El pugilista ha expresado reiteradamente su postura pro europea y tiene previsto ser candidato presidencial en 2015, aunque la oposición reclama que se adelanten los comicios.
Otro de los más destacados participantes fue Arseniy Yatsenyuk, jefe parlamentario del partido Batkivschina (Patria), y aliado de la exprimera ministra Yulia Timoshenko, ahora en prisión.
Diciembre parecía que iba a ser un mes en el que las cosas se encarrilarían, tras el anuncio de un acuerdo con Moscú por la adquisición por parte de Rusia de bonos del gobierno ucraniano por un valor de 15 mil millones de dólares a cambio de una rebaja en el precio que Ucrania debía abonar por el gas ruso. No es un detalle menor la dependencia ucrania del gas ruso y, además, por el territorio de Ucrania discurren los gasoductos que transportan gas ruso a la UE.
protesta_t670x470Para el día de Navidad, sin embargo, el ataque a la periodista opositora Tatiana Chornovol reavivó las protestas ciudadanas.
El 28 de enero el Parlamento de Ucrania dejó sin efecto la ley antiprotesta, sancionada el mes anterior. Esta norma, que impedía a a los manifestantes usar cascos o máscaras y ocupar edificios públicos, había sido fuertemente cuestionada por los dirigentes opositores.
A mediados de ese mes en la capital de Ucrania se registraron los primeros muertos y las cifras extraoficiales eran de 4 víctimas. La consecuencia de este movido mes fue la renuncia del primer ministro Mykola Azarov. Las primeras víctimas mortales se registraron a mediados de enero en la capital, Kiev. Y los desmanes se propagaron por el resto del país.
A partir del martes 18 de febrero las protestas recrudecieron y con ella la actuación policial, y en estos pocos días las víctimas alcanzaron las 67, a lo que hay que sumarle más de 500 heridos. La inestabilidad social que tiene en vilo a este país desde fines del año pasado se reinició cuando las fuerzas de seguridad intentaron desalojar de la Plaza de la Independencia a los manifestantes con camiones lanza agua, a los que la gente respondió con palos, rocas y bombas incendiarias.

Klitschko

Vitali Klitschko


Klitschko pidió a los ciudadanos que defendieran sus posiciones: “Estamos aquí en Maidan y no nos iremos a ningún lado; esta es una isla de libertad y la defenderemos”. El exboxeador reclamó posteriormente que se ponga fin al derramamiento de sangre y llamó a la comunidad internacional a que intervenga en Ucrania para detenerla violencia. «El gobierno orquestó intencionadamente provocaciones para dispersar por la fuerza y con sangre las protestas del Maidan y a los activistas. Yanukovich se ha convertido en un presidente sangriento», señaló Klitschko.
Por su parte, Yatseniuk aseguró que “vemos que este régimen ha vuelto a disparar contra la gente; desean ahogar a Ucrania en sangre, pero no cederemos ante esta provocación. No retrocederemos un solo paso en esta plaza. Ucrania nos apoya, el futuro del país nos respalda”.
El miércoles, el presidente Yanukovich se mostró dispuesto a reprimir a quienes siguieran protestando en las calles, aunque las presiones internas y externas lo obligaron luego a acordar una tregua con la oposición para dar fin al baño de sangre.
Víctor Yanukóvich. Foto: EFE

Víctor Yanukóvich. Foto: EFE


Yatseniuk y Klitschko se reunieron con Yanukovich y anunciaron la tregua. «Hay buenas noticias: ahora se declaró una tregua y comenzó un proceso negociador para la estabilización de la situación (…) Se canceló el previsto asalto al Maidan (la plaza de la Independencia)», dijo Yatseniuk.
Esto acalló los rumores sobre cambios en la jefatura de las fuerzas armadas y el inicio de raid antiterroristas por el territorio de Ucrania, así como la posibilidad de establecer el toque de queda.
Pero la tranquilidad duró un suspiro. Los manifestantes y la policía se enfrentaron nuevamente y la oposición volvió a ocupar la plaza y hubo decenas de muertos, cuyos cuerpos quedaron tapados por sábanas. La espiral de violencia política continúa en ascenso y no se vislumbra su fin.
Las sanciones
Como consecuencia de la ola de protestas, la Unión Europea decidió retirar la visa y congelar los activos y bienes de las personas responsables de los actos de violencia en Ucrania. El anuncio fue hecho por la ministra de Asuntos Exteriores de Italia, Emma Bonino, quien expresó que «se procederá con los visados y activos financieros de las personas que han causado estas muertes». La medida fue tomada tras la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea.
Foto: EFE

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El encuentro fue convocado de manera urgente a raíz de la difícil situación en el país europeo, en la que ha habido 67 personas fallecidas durante enfrentamientos entre manifestantes y la policía.
Paralelamente, el ministro de Asuntos Exteriores de Francia (Laurent Fabius) y sus pares de Polonia (Radosław Sikorski) y Alemania (Frank-Walter Steinmeier) se reunieron con el presidente ucraniano, Viktor Yanukóvich, a fin de llegar a un acuerdo para encarrilar la crisis en Kiev, pero el esfuerzo fue en vano. «No hay nada ahora. Las negociaciones han sido bastante difíciles, pero continuamos trabajando para alcanzar un acuerdo de paz», informó Fabius.