Marc Jacobs presentó su colección Fall 2022, titulada «Happiness», con una propuesta llena de colores vibrantes, siluetas evocadoras de los 60′, una buena conjunción entre el mundo deportivo actual y las conjeturas estéticas de un futuro que cada día parece menos distante.

La firma tenía un año y medio sin realizar un desfile debido a la situación pandémica en el mundo. En dicho tiempo, el diseñador decidió concentrarse en submarcas más económicas como The Marc Jacobs y Heaven.

Jacobs, al igual que muchos otros diseñadores, decidió hacer el lanzamiento de sus colecciones fuera del calendario de las Semanas de la Moda, debido a que esto crea un ritmo desenfrenado que muchos declararon que no solo está disociado a las necesidades de los clientes sino que representa un esfuerzo creativo, de producción y de logística exacerbado para las marcas.

Las prendas de «Happiness» ya se encuentran disponibles en las vidrieras de la tienda Bergdorf Goodman de New York, mientras que del desfile voy a dar mis comentarios, presentado en la Biblioteca Pública de New York.

Los colores

Los diseños fueron confeccionados en colores vibrantes: azules, amarillos, verdes, rosados claros, magentas, morados y naranjas, en alternancia con tonos neutros como el blanco, el negro y el crema. Dichas decisiones cromáticas se extendieron a los estampados con formas de diamantes, círculos y también al monograma de la marca.

Un iglú sobre los hombros

Con respecto a la inspiración de la colección, el norteamericano se basó en varios elementos de la década del 60′. Por ello se pudieron observar siluetas de conos invertidos en vestidos, faldas y protectores del frío para la cabeza. Los llamo de esta manera porque no son gorros ni calentadores para las orejas sino “una especie de iglú” hecho con un material acolchado, o liso, que tiene un orificio en el que se asoman los rostros de las modelos. A veces solo son capuchas que al cerrarse adquieren esta forma, pero en otros casos resultaron ser completamente independientes de los abrigos.

Debo agregar que el concepto de esta prenda también va presentándose en diferentes formatos, perdiendo su estructura triangular para ajustarse completamente a la anatomía de la cabeza. En esos casos, se convierte en ropa interior térmica unida al diseño que cubre el torso y los brazos variando en colores y estampados. Es una clara referencia a la indumentaria que debe ser usada para actividades deportivas invernales y a los uniformes espaciales.

Si tenemos en cuenta todas estas características, puedo decir lo siguiente: es una segunda piel con mucho estilo que servirá como base de variados tipos de looks en el futuro, ya que puede ser usada con vestidos, camisas, pantalones y cualquier otra cosa que se les ocurra. Absolutamente versátil.

En este apartado es importante mencionar que a esta línea estética de los 60′ y de lo deportivo, se suma la exageración en los volúmenes. Así, lo oversize se apodera de la pasarela como una tendencia que parece haber llegado para quedarse. Sin duda, continuamos pisando con firmeza para la liberación de los esquemas de belleza que buscaban acentuar la anatomía atlética o súper delgada que otrora reinaba en la industria y, por ende, en nuestro imaginario colectivo. Bravo por eso. Celebremos nuestro avance.

Complementos, círculos brillantes y estilismos

Marc Jacobs incorpora a su colección no solamente los clásicos gorros tejidos de montaña sino que, también, se suma a un revival de los 90′ que otras firmas sumaron en sus colecciones más recientes: el bucket hat o sombrero de pescador. Creo que no exagero al decir que su interpretación del polémico implemento es una de las mejores versiones hasta el momento.

Más allá de esto, de igual forma pudieron verse gorras monocromáticas, lentes grandes de vidrios tornasolados, guantes largos, calentadores para los brazos, plataformas de taco rectangular y, aquí viene el toque mágico, láminas circulares iridiscentes que fueron utilizadas para intervenir abrigos, faldas y collares. Sumado a esto, se encuentran calzas, trajes de baño, bodys y pantalones anchos que se combinan con faldas tubulares de abertura lateral.

Desde la tierra hacia nuevos mundos

Para cerrar una colección que supo articular materiales, colores y diversas siluetas, Jacobs suma cierta influencia oriental, concretamente árabe, con el uso de vestidos tipo túnica de cuello alto y gorras con caída de tela en los laterales. Un ingrediente que nos terminó de situar en una realidad cercana a la ciencia ficción en la que, a pesar del apocalipsis, los sobrevivientes visitan otros planetas para asistir a conferencias en donde muestran su incuestionable buen gusto, seguridad y ánimos para continuar viviendo.