Hace casi doce meses la Legislatura porteña aprobó la reforma política en el ámbito municipal por la cual se implantaban las primarias obligatorias (PASO) igual que a nivel nacional. Al reglamentar la última parte de esa ley, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, estableció que se utilice el voto electrónico.
Ahora bien, la única forma que esto pueda aplicarse es desdoblando la elección municipal de las nacionales, ya que la ley electoral nacional no tiene previsto esa modalidad de sufragio. Sin embargo, el PRO (el oficialismo de la Ciudad de Buenos Aires) no decidió todavía si las elecciones locales se efectuarán el mismo día que las nacionales. Claro, si se hicieran simultáneamente el ciudadano porteño debería votar en una urna tradicional los cargos electivos nacionales y mediante voto electrónico los municipales. Bastante complicado, ¿no? Igualmente, si se desdoblan será muy probable que los habitantes de la ciudad vayamos seis veces al cuarto oscuro durante el 2015: Presidente y Jefe de Gobierno, con las correspondientes primarias, legisladores locales y nacionales.
Según la vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal, con este sistema se «elimina la impresión de boletas y el robo de boletas, entre otros. Además, no tendrá que haber un fiscal de cada partido por mesa, facilita el escrutinio y reduce muchísimo el fraude. A la larga, también será la forma más barata».
La forma de votar será similar a como se realiza en Salta y Córdoba. Vidal explicó que «uno recibe una boleta impresa que tiene un código de barras con los que votó y lo pone en la urna. En el recuento, cada boleta con ese código muestra en una pantalla lo que votó cada uno». El elector elige en una pantalla su candidato para Jefe de Gobierno y la lista de legisladores y comuneros. Tras ese paso se imprime una boleta de papel similar a las que se usan hoy que colocarán en una urna frente a las autoridades de mesa. Estas boletas tendrán un código de barras y se utilizarán en un aspecto primordial, su contabilización para el recuento de votos.
Para que la gente se acostumbre, desde el gobierno municipal señalaron que se instalarán computadoras «de prueba» para aquellos que quieran practicar antes de votar bajo la nueva modalidad.
El próximo paso es llamar a licitación para que se elija la empresa que proveerá las urnas electrónicas. Eso en lo que hace a la parte que le toca actuar al ciudadano, porque la otra decisión es más complicada: la fecha de los comicios. Las especulaciones respecto de qué le conviene al macrismo están a la orden del día. Si son separadas y triunfa, claramente se fortalece el sueño presidencial de Macri. A fin de año se definiría esta cuestión.
Cabe tener en cuenta que solamente por votar de una manera distinta no se anulan ni se eliminan los fraudes o las prácticas contrarias al buen juego democrático. Después de todo, detrás de las boletas de papel o electrónicas están las personas y sus intereses.