Foto: Telam

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El suizo generó en tan solo dos días lo que provoca una estrella de rock. Llegó y decenas de personas ya lo esperaban entre flashes en Ezeiza, contó con la recepción de Guillermo Marín (organizador de la visita) y el intendente de Tigre, Sergio Massa. De ahí derecho a un hotel en Recoleta y al día siguiente el traslado a la localidad bonaerense, donde se jugaron las dos exhibiciones frente a Juan Martín Del Potro.
Foto: Vilas, Clerc y Massa. DYN

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El 12 de diciembre quedará en la historia del deporte argentino por la visita de un jugador que está en la línea de los mejores tenistas de todos los tiempos. Siempre estará el eterno debate, aquel donde se plantea si Federer es efectivamente el mejor de la historia. Lo concreto es que el estadio estuvo colmado, con al menos 20 mil personas. Vilas y Clerc animaron la previa, con un triunfo para «Batata» en el primer día por un doble 6-2. Luego, jugaron un set y el Gran Willy ganó por 7-5.
La primera velada tuvo un espectáculo de tango antes del partido, con bailarines y la irresistible música de Astor Piazzolla sonando de fondo. Estaba todo dado para que se trate de una noche inolvidable.
Federer salió al court y cayó una ovación, con gente que necesitaba refregarse los ojos porque no podían creer que tenían enfrente a ese jugador que hace delirar a estadios enteros en París, Londres, Melbourne y Nueva York, entre otras ciudades. El suizo estaba por primera vez en Sudamérica y nadie, ni él, lo va a olvidar.
Foto: Fotobaires

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La primera noche terminó con una victoria de Juan Martín Del Potro, por  3-6, 6-3 y 6-4 . El suizo deleitó con su juego, con una «gran Willy» y además se entretuvo pasándole cada pelota a los ball boy sin que pique el suelo. Algunas magias, con un partido jugado en serio y no como en más de una exhibición, donde los tenistas se cuidan más de la cuenta.
Foto: DYN

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La segunda noche mostró a un suizo arrollador, donde mostró un tenis contundente, con voleas que no se podían devolver, smashes como Sampras, saltando como un pájaro y rematando sin dudar. Pero el gran punto de la noche llegó en el segundo set cuando estaban 2-2. Federer sacó 15-0 y tuvo la oportunidad de «smashear» en la red. Del Potro devolvió con un globo y el suizo fue a buscarla al trote para hacer una «gran Willy». No terminó todo ahí: después logró una volea de sobrepique cruzada, casi un drop, que obligó al tandilense a jugar otro globo y ahí fue cuando Federer coronó un punto brillante al tirar otra «gran Willy» que venció a Del Potro en la red. El N°2 del mundo ganó por 6-4 y 7-6 (1), aunque el resultado será pura anécdota, porque lo importante fue vivir esas dos noches inolvidables.

Federer estaba por subirse a un avión para seguir por su gira por Sudamérica y lo esperaba Colombia. Cuando le preguntaron cómo fue su estadía en la Argentina no dudó: “fue el mejor viaje de mi vida”.
Casi un hecho lamentable
Hubo un pequeño incidente antes de arrancar con la exhibición cuando una de las tribunas tubulares se hundió al menos 10 centímetros por la cantidad de gente que había en esas localidades. Fue justo cuando Del Potro había sido presentado con luces por todos lados. Por precaución, la salida de los jugadores se demoró y más de 150 personas tuvieron que salir para después ser reubicadas.
En el medio, pasaron saludos de distintas figuras de la Argentina y hasta goles de Messi en una pantalla gigante.
No sé quién será el responsable, si se vendieron entradas de más o si la gente se agolpó para ver la salida de los jugadores, pero habrá que corregir cosas de ambos lados. Los espectadores deben aguardar sus lugares y las empresas que organizan eventos deportivos de esta magnitud tienen que vender ubicaciones precisas y controladas.
Desde las Cataratas hasta la Presidente
Antes de pisar suelo porteño estuvo en las Cataratas del Iguazú. Brazos abiertos de la maravilla suiza para una de las «7 Maravillas del Mundo». “Nunca transpiré tanto”, dijo el N°2 del tenis mundial.

Después se encontró con la presidente Cristina Fernández de Kirchner en la quinta de Olivos. Le regaló una raqueta autografiada, cruzaron unas palabras y se sacaron fotos. Hasta Roger hizo de fotógrafo. Siempre con buen ánimo, buena presencia, Federer era una estrella frente a una jefa de estado. Tanto que sobre el final del video que subió a su cuenta oficial de Youtube se puede ver a Cristina sorprendida por el encuentro.

Hasta se dio el gusto de comer asado y de conocer La Bombonera, donde estuvo con Juan Martín Del Potro y Gabriel Omar Batistuta para jugar un fútbol-tenis. No había un partido para ver porque el campeonato justo había terminado, pero el suizo pudo cumplir uno de sus sueños.