Hace tiempo recopilamos en un texto varios títulos que se sirven del universo de las sectas para realizar documentales o ficciones, que se puede leer acá. Esta vez retomamos el tema para mencionar tres nuevas producciones que amplían el repertorio.

Searching for Sheela

En 2018 se estrenó «Wild Wild Country», una docuserie que cuenta en seis episodios el apogeo y declive de la comunidad de Osho y sus fieles. Y uno de los personajes más sobresalientes fue el de su secretaria personal, Ma Anand Sheela, quien creció en poder y exposición en esos años que, cuando terminaron, le cayeron encima en el año 1986 con una condena y 39 meses de prisión por agresión, envenenamiento y espionaje telefónico.

Este año se estrenó en Netflix la película «Searching for Sheela» que va tras los pasos de esta mujer en su vuelta a India después de más de treinta años, ya que en 1990 se alejó a pasar sus días en Suiza y abrió un hogar de cuidados especiales. La idea de este documental es observar a Sheela en el reencuentro con sus raíces y lo que se termina por hacer evidente es que su búsqueda de equilibrio se topa con los mismos obstáculos una y otra vez. No hay persona que no le pregunte si envenenó al pueblo de Antelope, y no hay ocasión en que ella lo admita.

El documental se ve tentado por los mismos morbos mientras intenta ser condescendiente con el sujeto que observa. Hay en su forma una evidente indecisión discursiva que hace del resultado un híbrido incoherente. El uso del material de archivo y el registro actual no dialogan sino que pareciera que a Shakun Batra, el director, le diera culpa haber quedado parado en un vértice entre mostrar el material de archivo de Sheela con armas en la cintura en el rancho de Oregón, mientras a su vez la entrevista y ella le cuenta cómo le afecta la forma en la que la hostigan con el pasado.

El resultado es una hora que se sienten como dos y de la que es difícil concluir ideas, más bien se queda en un retrato plano que respira por todo lo que fue «Wild Wild Country» más que por fuerza propia.

The Vow

Entre el año 2017 y 2020 se sucedieron una serie de hechos que expusieron una organización que esclavizaba mujeres con fines sexuales. El esquema que sostenía todo esto se llamaba NXIVM y funcionaba para la superficie como una empresa y por dentro como una secta.

Keith Raniere era el líder, a través de NXIVM vendía la idea un comportamiento ético que conducía a la superación personal e, indefectiblemente, a un mundo mejor. El conflicto es que esta conducta se moldeaba mediante estrategias de manipulación y de forma coercitiva. Cuando los integrantes ya estaban suficientemente sumergidos en esta dinámica como para siquiera cuestionar algo, aparecían las prácticas más oscuras.

Una de las características de las sectas es que su comportamiento cerrado y secreto hace que haya poco material de archivo para reconstruirlas, además de que las más conocidas se ubican en un pasado donde el registro no estaba al alcance de la mano de cualquier persona y de forma constante. Sin embargo, en NXIVM pasaba lo contrario: la ambición de Raniere por expandirse y mostrar su autoproclamada genialidad al mundo hizo que delegara en Mark Vicente, un miembro de alto rango de su organización, la posibilidad de filmar todo el tiempo con el objetivo de hacer películas sobre él mismo. Lo que quizás no esperaba es que Mark, en algún punto, despabilara con la ayuda de su esposa y se despegara de la secta con todo ese material disponible para mostrar evidencia en detalle.

A base de este registro y numerosos audios y llamadas grabadas es que se construye «The Vow», que cuenta con los testimonios de las personas que en algún momento se fueron y narran en detalle lo que vivían dentro de la secta. Con nueve episodios de casi una hora de duración, puede tornarse un poco extensa, pero pareciera que la intención es no recortar sino mostrar lo máximo posible con la convicción de que es la única forma de dimensionar el impacto. La serie cambia cuando termina de armar la reconstrucción del tiempo pasado y comienza a seguir en tiempo vivo la cruzada por desarmar NXIVM (quizás los episodios menos interesantes), pero así y todo, «The vow» aún no terminó, ya que pronto se estrenará una segunda temporada que promete incluir testimonios del propio Keith Raniere, sus cómplices y quienes aún sostienen su inocencia.

The sons of Sam

Para concluir con la selección de contenidos audiovisuales relacionados al mundo de las sectas, nos podemos referir a la reciente docuserie de Netflix «The Sons of Sam», creada por Joshua Zeman.

El primer episodio se presenta en el marco del true crime, el género más noble que alberga Netflix por el momento, dedicado a investigar y reconstruir crímenes reales. Cuenta sobre David Berkowitz, un asesino en serie que, a mediados de los años 70′, disparaba a sus víctimas: jóvenes parejas en autos estacionados. Este hombre se hacía llamar «El Hijo de Sam» en cartas que dejaba en escenas del crimen o que enviaba a la prensa.

Pero el episodio no termina cuando es detenido y la serie recién comienza, porque lo que sucede luego es que un periodista llamado Maury Terry hace conexiones que podrían cambiar toda la narrativa de la historia. En su investigación descubre un culto satánico que se desprendería de las sectas más terribles y famosas. Durante el resto de la serie, el punto es reconstruir la investigación de este periodista y comprender cómo asociaba ciertos hechos, lo cual incluye también entender que este caso terminó por convertirse en una obsesión para Maury y eso puede desvirtuar su trabajo y poner en duda los límites entre la evidencia y la especulación. Todo en un total de cuatro episodios de casi una hora cada uno, que invitan a la maratón nocturna.