El cine y las series que tratan sobre sectas tienen la cualidad de poder unir asombro y miedo. Lo desconocido pero real, el halo de misterio y la idea de que está entre nosotros pero no siempre lo vemos. Reunimos títulos dignos de una maratón incesante para introducirnos al mundo de los diferentes tipos de sectas, a modo de manual audiovisual.

Las sectas nos llaman la atención por su hermetismo y sus prácticas, que pueden variar según el contexto, pero que siempre tienen un factor común: la persona que entra se transforma en un ser alienado y aislado.

Ahora por supuesto que las personas que pertenecen nunca se llamarían a sí mismos «secta» y se llamarán «culto», «movimiento», «grupo», etcétera, pero tiene que haber una serie de características que definan la diferencia entre esto y una verdadera secta y, por eso, es que antes de adentrarnos en las recomendaciones nos encontramos revisando la definición.

La coincidencia entre varias definiciones tiene que ver con que el conjunto de seguidores está «separado» de un conjunto más amplio, de allí el llamado comportamiento sectario. El hecho de que las prácticas sean cerradas a todo quien no pertenezca, la presencia de líderes y una estructura piramidal. También es común reconocer que la persuasión para captar integrantes suele estar compuesta de dos cosas: una persona con uno o más problemas y la promesa de que esto, lo que sea que fuera, les va a cambiar efectivamente la vida.

Lo insólito de las sectas es que la historia se repite una y otra vez y, por algún motivo, la fórmula sigue funcionando y de esta manera también se genera un perfil de película que se apropió de estas características tan comunes para volverlas tópicos de género, y que no casualmente, generalmente están ubicadas dentro de un macro género que es el terror.

Wild Wild Country

Es una serie documental de Netflix sobre el polémico indio gurú Bhagwan Shree Rajneesh (más conocido como Osho) y centrada, además, en su asistente personal Ma Anand Sheela. El documental cuenta la anécdota de cómo la comunidad que crearon ambos en India logró establecerse en el Condado de Wasco, Oregon; y la forma en la que iniciaron una guerra política que escaló a niveles mayores hasta que la comunidad implosiona y varios de sus crímenes salen a la luz. Hay mucho material de archivo y entrevistas a protagonistas de la historia son el gran valor de esta serie imperdible.

De este título se desprende el documental «Ashram in Poona» del año 1981, que si bien es de una calidad fílmica mucho menor y carece totalmente de intriga, la gracia está en que su director, el alemán Wolfgang Dobrowolny, fue el único que pudo filmar las prácticas de la comunidad desde adentro.

My Scientology Movie

Del año 2015, este documental sigue a Louis Theroux en su investigación por desenmarañar los entramados de esta religión que captó la atención de muchas grandes estrellas como Tom Cruise y John Travolta. Podemos añadir que la película de Paul Thomas Anderson, «The Master», si bien no referencia explícitamente el tema, el papel que interpreta Philip Seymour Hoffman representaría a L. Ron Hubbard, creador de esta religión tan extraña.

Un evento histórico que no tiene una película acorde a su magnitud (o una serie como «Wild Wild Country») fue la masacre de Jonestown donde su líder, Jim Jones, provocó que 918 personas se suicidaran al mismo tiempo entre las selvas de Guyana. No hay demasiado registro de archivo que nos ayude a comprender más esta locura, sin embargo, el documental «Jonestown: Paradise lost» es un buen punto de partida para conocer más, si obviamos el formato televisivo y las escenas ficcionadas.

«Me uní a Nxivm originalmente para encontrar un propósito», dijo Allison Mack el pasado abril y, con esas palabras, la actriz de Smallville se declaró culpable del hecho de captar mujeres para que fueran usadas como esclavas sexuales en una secta. ¿Cómo entender la manipulación mental de estas personas y qué los lleva a realizar actos tan irracionales y terribles? Quizás una manera de descubrir y comprender mejor el estado de alienación sea con la película «Deprogrammed» dirigida por Mia Donovan que reconstruye el trabajo de Ted Patrick y sus intentos por desprogramar por la fuerza a personas del seno de las sectas.

En cuanto a la ficción, rescatamos que el género de terror se hizo eco de este universo oscuro y lo pudo reproducir en múltiples oportunidades y las películas se pueden dividir en dos grandes grupos. En uno están las películas de puro terror que implican el satanismo. Si bien no todas las sectas son satánicas, que las hay las hay, y son el objeto de obsesión de varios títulos: «The House of the Devil» de Ti West, «The Wicker Man» de Robin Hardy, «Rosemary’s Baby» de Roman Polanski, «Mandy» de Panos Cosmatos, «Hereditary» de Ari Aster y «Night of the Demon» de Jacques Tourneur. Y se podría hacer un apartado especial para hablar del delirio de «Lucifer Rising» de Kenneth Anger o de «La brujería a través de los tiempos», una película histórica en el tema que no es específicamente sobre sectas pero merece ser mencionada.

Mientras tanto, también tenemos otro bloque que usa el terror más psicológico y representa sectas del orden de lo más común, por ejemplo «The Invitation» de Karyn Kusama, «Regresión» de Alejandro Amenábar y «Martha, Marcy, May, Marlene» de Sean Durkin. Asimismo, podemos adelantarnos y apostar a que «Midsommar», la nueva película de Ari Aster que en Argentina se estrenará recién en noviembre, puede ser una gran película al respecto (evaluando la calidad del antecedente de «Hereditary»).

No sabemos si podremos decir lo mismo de la representación de Charles Manson que veremos en la última película de Quentin Tarantino «Once upon a time in Hollywood», que nos puede maravillar y nos permite apostar a que no habrá una réplica de los hechos sucedidos sino una reescritura de la historia al mejor estilo de su gran director. Esperamos ambas películas con ansias.