Ya pasó la derrota frente a Nueva Zelanda por 38 a 0 por la quinta fecha del Tri Nations. Un mal partido, en el que no salió nada de lo planificado ante un rival que fue superior desde el Haka ante el pitazo final.

No hay nada original en afirmar en que All Blacks es el mejor seleccionado del mundo en lo que a rugby se refiere. Sus jugadores son estrellas de la disciplina, pero que conservan gestos que los hacen más gigantes todavía.

Los hombres de negro se formaron para dar inicio a su ritual, al mundialmente conocido Haka. Sam Cane se acercó hasta la mitad de la cancha y, a modo de ofrenda, puso sobre el césped una camiseta de su seleccionado con el número 10 y la leyenda «Maradona».

Una vez finalizado el encuentro, Cane reconoció que la idea de ese tributo fue de Tj Perenara, medio scrum «kiwi». Y es justamente acá en donde son gigantes (más allá de sus cualidades y virtudes como deportistas). Su éxito se edifica en los pequeños detalles, por eso construyen algo colosal constantemente en base al respeto a su rival.

Resulta inexplicable el pobre homenaje de Los Pumas a Diego Armando Maradona, fanático de todos los deportistas nacionales.  Además, el «10» se acercó en varias oportunidades al seleccionado argentino: 2001 en cancha de River Plate frente a Nueva Zelanda o en el Mundial 2015, en Inglaterra, frente a Tonga. Es más, Diego luego ingresó a saludar a los jugadores en el vestuario e hizo jueguito (¿cuándo no?) con la ovalada.

El homenaje consistió en una improvisada cinta negra (aislante, para ser más precisos) en la manga de los jugadores. Nadie esperaba eso, como tampoco que se pongan a bailar el tema de Rodrigo antes del partido.

Marcelo Rodríguez, presidente de la Unión Argentina de Rugby (UAR), explicó: «El mejor homenaje que se puede hacer a Maradona es representar de la mejor manera la camiseta de Argentina y tener el brazalete negro es un gesto que solo queda reservado para homenajear a muy pocos. Para nosotros tiene inmenso valor y significado». Lo relatado parece pobre y realmente incomprensible. En el imaginario popular, muchas veces se dijo que Los Pumas son los «campeones del marketing», además de ser los hacedores de las «derrotas dignas». Si al marketing se refiere, algo fracasó rotundamente en no rendir un tributo sentido al mejor deportista de nuestro país. La «cinta» careció de empatía hacía el dolor del pueblo argentino, el mismo que remarca el amor de Maradona por defender los colores de su camiseta.

Se esperó algo más que una cinta pegada a las apuradas en las mangas de los jugadores, algo más cercano a los hinchas argentinos que inundaron el estadio en Newcastle con camisetas o banderas alusivas al «10». El respeto a Maradona, el deportista fanático de la celeste y blanca juegue donde juegue un seleccionado o un deportista argentino.