Diagnóstico cultural de Leonardo Cifelli

El pasado 10 de octubre en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, fue invitado el secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli, para responder preguntas de los diputados y diputadas presentes. Asistió junto a su equipo y realizó un duro diagnóstico del estado de la cultura al momento de asumir.

Diagnóstico oficial: deudas, militancia y desorden

«Lo primero que quiero contarles es el crítico estado en el que encontramos la Secretaría de Cultura cuando asumimos el 10 de diciembre. La batalla cultural que debimos enfrentar fue gigantesca, hoy puedo decirles con certeza que había una industria que creía que la cultura no se podía sostener por sus propios medios y sin la ayuda del Estado. Esa creencia nos dejó una Secretaría de Cultura con una deuda superior a los siete mil millones de pesos. Parece que la gestión anterior pensó más en endeudarse que en gestionar», comenzó el Secretario.

«Encontramos una estructura superpoblada con tareas duplicadas e innecesarias, donde había un chofer que tenía chofer, sí, increíble. Organismos con subsidios y becas regalados sin contraprestación alguna. Casas de la Cultura, el Palacio Libertad o el Teatro Cervantes con estructuras y programación repletas de militancia y contenidos políticos. Todos los museos que forman la red de museos nacionales con una debilidad edilicia y pagos no realizados. Un claro ejemplo del desorden institucional que encontramos fue Tecnópolis, un espacio con una deuda de seiscientos millones de pesos, se adeudaban pagos a todos los proveedores de servicios: seguridad, higiene, iluminación, mantenimiento, etcétera. Tecnópolis fue una máquina de quemar plata, pero eso se acabó.»

Además, Cifelli aseguró: «Encontramos institutos de financiamiento como el INCAA, el INT y el Fondo Nacional sin rumbo, deficitarios y que en el anterior gobierno regalaron millones de pesos a los amigos de turno, fomentando fracasos discrecionalmente sin sentido de retribución a la sociedad. Se gastaron millones de pesos en películas con cuatro, cinco, ocho o veinte espectadores, películas que nadie vio en ningún circuito comercial, ni sus familias las vieron. En el 2024, el INCAA no solicitó un solo peso al Tesoro Nacional, se ordenó el organismo y, desde el mes de julio, sus números económicos son positivos».

Leonardo Cifelli evitó responder a Pablo Carro

Luego de la exposición introductoria se produjo una situación de caos entre las preguntas y respuestas. Numerosas interrupciones y gritos de un lado a otro dificultaron una dinámica prolija en la Comisión. Cuando llegó su momento, el diputado Pablo Carro, uno de los más embebidos en cuestiones culturales, realizó preguntas puntuales al secretario: «Usted habló en varias oportunidades de corrupción, dijo que se fomentaba a los amigos del kirchnerismo. Me gustaría que me pase la lista, por favor, cómo conforman una lista y cómo saben quién es kirchnerista y quién no, quién es amigo de quién. De donde yo vengo eso es macartismo del peor», dijo el diputado y en la enumeración de preguntas agregó un dato alarmante para el INCAA: «En el 2023 se hicieron 146 películas, en el 2024 se van a hacer 40 películas y hay previstas para el 2025 solo dos películas. Me gustaría saber cuál es la política cultural que tiene prevista para el INCAA que no sea simplemente echar empleados y desfinanciar al sector», a lo que el secretario Leonardo Cifelli y tampoco su equipo presente respondieron a estas preguntas.

Podés ver la sesión completa acá.