A casi 30 años del estreno original, Netflix suma a su catálogo «Happy Gilmore 2» (2025), secuela de la popular comedia protagonizada por Adam Sandler. Aunque la alianza entre la plataforma y Happy Madison, la productora del actor, ya acumula 15 películas, esta es la primera que retoma directamente uno de sus clásicos anteriores. El resultado, sin embargo, deja bastante que desear.
En esta entrega, Happy Gilmore (Sandler) regresa al golf tras años de ausencia provocados por un accidente que terminó con la vida de su esposa. El motivo: conseguir el dinero necesario para que su hija Vienna (Sunny Sandler) pueda ingresar a una prestigiosa academia de ballet. Al mismo tiempo, un excéntrico empresario (Benny Safdie) busca crear una liga de «golf extremo» que amenaza con alterar por completo el deporte. Para impedirlo, Gilmore se ve obligado a unir fuerzas con su viejo rival Shooter McGavin (Christopher McDonald) y otros golfistas profesionales.
Con una duración de dos horas, «Happy Gilmore 2» intenta apoyarse en la nostalgia, pero se queda a medio camino. El director Kyle Newacheck, quien ya había trabajado con Sandler en «Misterio a bordo» («Murder Mystery», 2019), no logra capturar el tono irreverente del film original y, en cambio, opta por repetir escenas de aquella para reforzar algunos chistes. El recurso no solo se vuelve repetitivo sino que lo único que consigue es subrayar lo que ya se sabe: que la original fue mucho mejor.
El elenco es una mezcla entre actores que regresan, cameos de estrellas del golf y celebridades que parecen estar elegidas más por motivos comerciales que artísticos. Además de los habituales «amigos de la casa» como Steve Buscemi o Rob Schneider, Sandler convierte esta secuela en un proyecto familiar: Sunny, su hija menor, interpreta a Vienna; Sadie, la mayor, tiene un rol secundario; y su esposa, Jackie, aparece en un breve cameo.
Las secuelas demoradas no son algo nuevo. «Un detective suelto en Hollywood: Axel F» («Beverly Hills Cop: Axel F», 2024), también producida por Netflix, apostó a la nostalgia, pero logró sumar una vuelta de tuerca al mito del personaje interpretado por Eddie Murphy. En cambio, «Un príncipe en Nueva York 2» («Coming 2 America», 2021) replicó casi al pie de la letra el esquema original y fracasó en el intento de recuperar su encanto.
«Happy Gilmore 2» queda a mitad de camino entre estos dos casos. Si bien se busca poner un nuevo escenario y objetivo para el personaje, la película parece más una respuesta al algoritmo que una necesidad narrativa. Aunque hay destellos de lo que hizo de la original un clásico de la comedia de los 90, es posible que esta secuela desaparezca de la memoria colectiva en poco tiempo.
«Happy Gilmore 2» estuvo dirigida por Kyle Newacheck, contó con las actuaciones de Adam Sandler, Christopher McDonlad, Sadie Sandler, Benny Safdie, Julie Bowen y puede verse en Netflix.
Artículo elaborado especialmente para puntocero por Martín Vecchio.
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