El séptimo día del 35° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata contó con varias actividades virtuales, como una charla con Rita Azevedo Gomes, homenajes a Pino Solanas, el tercer panel por los 25 años de «Historias Breves», otro sobre nuevas perspectivas del cine de género y la presentación de los nuevos números de Revista de cine y de La vida útil.

La directora portuguesa Rita Azevedo Gomes protagonizó la Charlas con Maestras en el día 7 del 35° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, moderada por la directora artística del Festival, Cecilia Barrionuevo. Azevedo Gomes develó algunos de los misterios que sobrevuelan su obra.

«Empecé a hacer cine porque en un trabajo tenía un departamento en el que podíamos filmar cosas, y me di cuenta que me gustaba lo que contaba. Luego vi ‘Amor de Perdição’ de Manoel de Oliveira, que me marcó y a quien pude conocer, y empecé a filmar las historias que quería a mi manera. No soy una cinéfila, ni programadora, para filmar no necesito más que mis ideas, que creo no son malas, y pienso que está bueno hacer las cosas sin pasar a diario por una cinemateca, porque me da la libertad de hacer y contar lo que me gusta, no necesito más», contó la directora.

Con respecto a su trabajo con base en obras literarias, como por ejemplo en «A Portuguesa» (sobre la obra de Robert Musil, con diálogos de Agustina Bessa-Luís), dijo que «por lo general, se tratan de historias que al principio no entiendo del todo, pero que me llaman la atención y de las que quiero entender un poco más. Por eso me propongo ir más profundo en los personajes».

Rita Azevedo Gomes volvió a formar parte del festival tras haber estrenado aquí «A portuguesa» (2018), uno de sus últimos trabajos, en la Competencia Internacional, y «Danses macabres, squelettes et autres fantaisies», que realizó junto a Pierre Léon y Jean Louis Schefer, y que integró la Competencia Estados Alterados de la edición 2019.

La directora de «A vingança de uma mulher» adelantó que, en este momento, está rodando su siguiente película. «En cada rodaje aprendo siempre un poco más. El de ahora es maravilloso, porque somos pocos pero muy expresivos. A veces me pregunto: ¿para qué estoy filmando si en este momento los festivales son online, las salas están cerradas y no sabemos bien cómo va a terminar todo? Para salvarme, y eso me pone contenta», cerró.

Sus hijos y personalidades de la cultura nacional e internacional recordaron al cineasta y militante político Fernando «Pino» Solanas, a quien está dedicada esta edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. En la charla «Testimonios en la partida», sus hijos Victoria Solanas, Juan Solanas y Flexa Correa Lopes recordaron sus vivencias y emociones junto al gran cineasta.

En tanto que las personalidades que lo recordaron con sus palabras fueron el director del Festival de Valladolid, Javier Angulo; el director de la Mostra internazionale del Nuovo Cinema di Pesaro, Pedro Armocida; el delegado general del Festival de Cannes,Thierry Frémaux; el director de la Cineteca de Bolonia, Gian Luca Farinelli; el director de fotografía Félix Monti; el montajista Carlos Macías; el ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer; y el presidente del INCAA, Luis Puenzo.

«Pino fue un cronista sufriente de los desencantados, de los perdedores de esa Argentina que lo tuvo todo y que no fue capaz de recuperar ese viejo esplendor», dijo Javier Angulo. Coincide Gian Luca Farinelli, quien lo definió como «un artista que no solo hablaba sobre su tierra sino que supo contar los grandes problemas que perturban al mundo». En ese sentido, Pedro Armocida señaló que «sus películas eran un acto político, un cine siempre centrado entre la diálectica entre la historia y la posición de la cámara». En tanto que Thierry Frémaux dijo que «con la amistad de Pino siempre me sentí mucho más fuerte, su fuerza ahora esta conmigo».

Por su parte, Félix Monti describió que «en Pino nace la imagen antes que la palabra», mientras que Carlos Macías lo reconoció como «un trabajador del cine con muchas agallas, que ha luchado en todas las lugares en los que estuvo». A su vez, Tristán Bauer expresó que «su obra tiene una trascendencia universal que quedará para siempre entre aquellos que aman el cine». Luis Puenzo valoró «el rol importantísimo que tuvo en la sanción de la Ley de Cine de 1994, con un trabajo incansable desde dentro del Congreso para poder sancionarla por unanimidad”.

En la tercera y última de las charlas entre los directores que integraron «Historias Breves 1», dialogaron Israel Adrián Caetano, Jorge Gaggero y Pablo Ramos Grad sobre sus inicios en el campo profesional del cine, en el concurso de cortometrajes del INCAA, que tuvo su estreno en 1995. «Ninguno de nosotros seguía una corriente en particular, no nos guiamos por lo que quería la industria. Yo lo veo como que fuimos unos locos que hicieron lo que tenían ganas», dijo Caetano. Gaggero coincidió en que «en esa época se forjaron los referentes actuales» y que «hay valores que aprendí al hacer Historias Breves que intento conservar».

En la charla se intercambiaron las diferentes experiencias que atravesaron para concretar cada uno de los cortometrajes, a los que la crítica especializada denominó en aquel entonces como Nuevo Cine Argentino. «Me arrogo el epíteto del Nuevo Cine Argentino porque creo que esa multiplicidad de miradas y esas historias tan auténticas que se vieron en ‘Historias Breves’ no era habitual. Se podía ver al escuchar hablar a los protagonistas, porque en ese momento solo se hablaba en porteño en las películas nacionales», dijo Ramos Grad.

Con respecto al trabajo que demandó hacer sus cortos, Caetano recordó las complicaciones de su rodaje. «Nos llovió cuatro de los diez días que teníamos para filmar. Viajamos a Córdoba, inventamos un grip para poner en la camioneta, sorteamos un problema detrás de otro, como cambiar escenas, empatar la luz, todo eso empujados por las ganas que teníamos de filmar el guion que tenía en la cabeza».

Por su parte, Gaggero contó que en esa época ya era ayudante de cámara, por lo que «estaba en la calle, en contacto con la realidad”. Eso lo inspiró a hacer ‘Ojos de fuego’, pero encontrar al protagonista no fue fácil. «Quería que sea Erasmo Olivero, quien había trabajado con Leonardo Favio en ‘Gatica’, por lo que fui a su casa a buscarlo. Ahí me entero que también lo estaba buscando la policía. Tuve que hacer como que era su padrino para poder ensayar en un departamento que tuve que alquilar para vivir con él en Núñez. Esa etapa fue intensa, pero logramos filmar con él».

En tanto que Ramos Grad dijo que «tenía un guion muy sencillo y una sola locación. Encontramos un departamento medio abandonado en San Telmo, donde filmamos con Jorge Petraglia, un gran actor. Hice un casting y encontramos a un actor que no era profesional pero que confié mucho. Y una compañera de teatro de mi hermana que se había destacado en una obra. Esteban Sapir se acercó a hacer cámara. Yo admiraba a los otros cortos, porque Lucrecia se iba a filmar a Salta; Adrián a Córdoba, Pablo quería explotar cosas. Yo hice algo más chico pero me alcanzó justo el presupuesto».

Con las directoras, productoras, programadoras de festivales, críticas, escritoras y distribuidoras Desirée de Fez, Laura Casabé, Agustina Llambi Campbell, María Fernanda Mugica y Rocío Rocha, se realizó la charla «¡Está vivo! Nuevas perspectivas del cine de género». Las mujeres del cine pusieron de relieve los nuevos alcances y búsquedas del terror y afines, en tiempos en los que el cambio, la evolución y el replanteo de estructuras son claves.

«Estamos asistiendo a una nueva generación de cineastas que revitalizan al cine de género, en el que las mujeres en sus diferentes roles son las protagonistas al construir nuevas narrativas», dijo la escritora y programadora Desirée de Fez. La periodista y autora María Fernanda Mugica agregó que «en gran parte se debe a que las mujeres están muy conectadas con el miedo, por el mundo en que vivimos y que queremos cambiar, por eso lo contamos de otra manera, desde lo emocional, no tanto como para asustar al público». Coincide la directora de «Los que vuelven», Laura Casabé, y puso como ejemplo «The Babadook» de Jennifer Kent, porque «pone en crisis la idea romantizada de la maternidad, y eso solo podía ser contado desde una mirada femenina».

En el panel moderado por el programador del festival, Pablo Conde, explicaron por qué el cine de género es el más innovador de la actualidad. «Mientras estudiaba me encontré con películas de terror filmadas por mujeres que me cambiaron la forma de ver al género, como un cambio de paradigma, por eso ahora busco acercar esas miradas desde mi rol», dijo la distribuidora Rocío Rocha. Por su parte, Agustina Llambi Campbell recordó que «una de las experiencias más lindas como productora de ‘Muere Monstruo Muere’ fue la de encontrar muchos espectadores jóvenes en las salas, por lo que el público para estas nuevas narrativas está creciendo».

Los autores y autoras Ramiro Sonzini, Lautaro García Candela, Lucas Granero, Nicolás Zukerfeld, Sergio Wolf y Malena Solarz, presentaron los nuevos números de Revista de Cine y La vida útil. En la charla, se analizaron algunos fenómenos recientes del cine norteamericano, como coincidencia de los contenidos que incluyen estas ediciones, que van desde el cine de superhéroes hasta la aparición de nuevas figuras en el panorama independiente, pasando por la actualización de géneros como la comedia y el terror.

«¿Es tan malo el nuevo cine estadounidense?», se preguntaron, y coincidieron en que «las películas de los últimos años tuvieron que ponerse a tono con el clima que vive su sociedad en este tiempo, pero siempre fue así a lo largo de su cinematografía y su historia. Aunque en la edad de oro del cine norteamericano, las temáticas eran más diversas que las que se filman actualmente». Durante la charla, se hizo foco en películas como «Green Book», «Once Upon A Time in Hollywood» y «Joker».