En el marco del Panorama «Hora Cero» del 35° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el director francés Mathieu Turi presenta su nuevo film: «Méandre».

Con el antecedente de su primer largometraje «Hostile» que recibió casi una veintena de premios y medio centenar de nominaciones en distintos festivales de cine, Turi llega con una psicodélica película que juega con diferentes géneros y que, literalmente minuto a minuto, nos invita a disfrutar y sufrir de una historia que inevitablemente nos remite a la imperdible «Cube» (Vincenzo Natalia, 1997).

Lisa (Gaia Weiss) perdió a su hija y no encuentra razones para continuar con su vida. Casualmente se encuentra con un hombre (Peter Franzén) que le ofrece llevarla en su vehículo y ella, sin nada que perder, acepta el aventón. Lo que nadie esperaba es que en ese momento en la radio informan sobre una serie de homicidios y, precisamente, la descripción coincide con exactitud con el «generoso» conductor.

Pero lo que al parecer puede resultar una pesadilla, es apenas la introducción hacia un juego en el que la protagonista deberá sortear obstáculos que pondrán permanentemente en riesgo su vida y la llevarán por un camino de muerte o redención, según la rapidez en que Lisa tome decisiones. Y lo peor de todo es que ni siquiera está sola.

De esta manera, «Méandre» es agobiante, no apta para personas que padecen claustrofobia y transita múltiples géneros con extrema habilidad y celeridad, y deja a fans del gore con satisfacción, contiene los ingredientes necesarios de la ciencia ficción, a quienes les simpatiza lo simbólico deja mucho sobre qué pensar y si solamente se quiere pasar un buen rato, se trata de una película que no decepciona en absoluto.