Era un tema que estaba en el tapete desde hacía mucho tiempo. Incluso los sindicalistas amagaban con medidas de fuera para que hubiera alguna medida. Y, finalmente, la Presidente accedió, pero solo un poco.
En una maniobra que se reclamaba pero que no se esperaba, el gobierno decidió excluir del pago del Impuesto a las Ganancias el medio aguinaldo de diciembre. Es decir que este importe que se cobra para esta época del año no tributará ese tributo en los casos en que el salario bruto sea menor a los 35 mil pesos.
Según los cálculos, esto beneficiará a 784 mil personas y se cree que ese dinero que quedará en manos de la gente se destinará al consumo y alcanzará un monto de mil millones de pesos. Equivale al 2% de las personas que hoy pagan el impuesto.
Durante el anuncio que Cristina Kirchner efectuó durante su discurso en un evento de la Unión Industrial Argentina (UIA), la mandataria afirmó que esta medida es «para fomentar el consumo y mantener la progresividad de este tributo».
Además, la Jefa de Estado no se privó de cuestionar a los sectores políticos que reclaman una modificación más drástica del impuesto: «No nos llevamos lo que se recauda por el Impuesto a las Ganancias a la Casa Rosada. El 20 por ciento de lo que ingresa va a la Anses para sostener la movilidad jubilatoria y otro 46 por ciento se destina a las provincias vía coparticipación. Cuando hablan de reducir Ganancias hablan de plata que va a salarios provinciales y las jubilaciones” precisó Cristina Kirchner para ejemplificar la importancia del impuesto.
Durante su discurso la presidenta defendió la tarea de gobierno y respecto de la caída de la actividad económica afirmó que “no nos estamos cayendo al abismo. Estamos teniendo menores niveles desde el pico máximo que habíamos alcanzado en 2013 en materia de producción de autos. Nada de las profecías sobre el dólar que les dijeron y muchos de ustedes repitieron sucedió». También rechazó las profecías oscuras y las «falsas expectativas» sobre la evolución macroeconómica: «Se quejan todo el tiempo. Las empresas están teniendo buenos resultados. No les crean a los que quieren afectar las expectativas, miren sus propios números. La facturación de las empresas industriales se multiplicó 12 veces entre 2003 y 2014 y en la intermediación financiera creció 20 veces en el mismo período. Lo pueden comparar con el índice de precios que quieran», remarcó Cristina Kirchner.

Alivio sindical

Antes del anuncio presidencial distintos gremios venían reclamando que se subiera el límite no imponible del Impuesto a las Ganancias. Inclusive varios sindicatos, entre los que se encuentra el de transporte, habían anunciado un paro aunque no había fecha fijada. Otros sectores demandaban desde la eliminación del gravamen hasta una reforma integral que contemple las escalas y alícuotas. Desde el oficialismo se señalaba la progresividad del impuesto -lo paga el 13% de los trabajadores registrados que está en lo más alto de la escala salarial- y el rol solidario del tributo en el financiamiento de planes sociales y obra pública como argumentos para rechazar el pedido gremial. Ya en diciembre de 2012 y mediados del año pasado se había exceptuado al aguinaldo de Ganancias.
Una vez conocida la decisión presidencial, Roberto Fernández, secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), afirmó que era un gesto al que correspondía hacer otro gesto de su parte. «Los gestos se pagan con gestos y debería levantarse la medida. Tengo que ser honesto y reconocer que fue uno muy importante. No esperaba semejante gesto, es parte de lo que buscábamos», manifestó Fernández.
«Este gesto calmó un poco las cosas, ahora está en todos los dirigentes gremiales para juntarnos y formar una sola CGT para buscar la mejor manera de que el pueblo trabajador sea un poco más feliz», indicó el sindicalista.
Por su parte, el dirigente de la UOCRA, Gerardo Martínez, señaló que «apostaba a la sensibilidad de la Presidenta. Sabemos del papel del Estado en política impositiva para sostener los gastos del propio Estado y los planes asistenciales, pero en este caso el reclamo es justo porque los márgenes de Ganancias son muy bajos y golpean a muchos salarios de convenio».
Está claro que es un alivio momentáneo y que la exención se aplica solo al medio aguinaldo del mes de diciembre. La discusión por las escalas en lo que hace al salario propiamente dicho quedará para más adelante.