Los gigantes tecnológicos Apple y Amazon deberán pagar una multa que ronda los 200 millones de euros por impedir la participación de comercializadores de sus productos en las plataformas.

La sanción se dio a conocer esta semana y se debe a que las compañías pusieron en evidencia «la voluntad de introducir una restricción meramente cuantitativa del número de revendedores, permitiendo únicamente a Amazon y a determinadas entidades, identificadas de forma discriminatoria, operar en amazon.it. Las restricciones del acuerdo se reflejaron en el nivel de los descuentos practicados por terceros en amazon.it, disminuyendo la cantidad”, detallaron desde el Regulador de la Competencia en Italia.

Por este motivo, se «aplicó una sanción de 68,7 millones de euros a las sociedades del grupo Amazon y de 134,5 millones de euros a las del grupo Apple», es decir, no respetaron el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. «El carácter restrictivo de estas conductas se ve confirmado por el hecho de que amazon.it representa el centro de comercio electrónico donde se realiza al menos el 70% de las compras de productos electrónicos de consumo en Italia, de los cuales al menos el 40% está representado por minoristas que utilizan Amazon como plataforma de intermediación”, amplió en un comunicado la entidad.

Al respecto, «es fundamental que la aplicación de las normas de competencia garantice unas condiciones equitativas para todos los minoristas que utilizan los mercados como un lugar cada vez más importante para el desarrollo de sus actividades comerciales, especialmente en el contexto actual, evitando conductas discriminatorias que restrinjan la competencia”, sobre todo si se tiene en cuenta que 40% de las ventas minoristas online se realizan en la plataforma de la empresa fundada por Jeff Bezos.

De esta manera, el organismo regulador «reconoce, en consonancia con la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la necesidad de que los sistemas de distribución, para ser compatibles con las normas de competencia, se basen en criterios cualitativos, no discriminatorios y aplicados indistintamente a todos los minoristas potenciales», por lo tanto, tendrán que pagar entre ambas compañías 203,2 millones de euros.