Con realidades opuestas en cuanto al tratamiento de los gobiernos para con la pandemia de COVID-19, ambos países fueron elegidos por iniciativas privadas para realizar pruebas de posibles vacunas contra el coronavirus.

En nuestro país, las compañías farmacéuticas Pfizer y BioNTech anunciaron que aguardan la aprobación regulatoria de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) para comenzar los ensayos, aunque se estima que no habrá inconvenientes, ya que el propio presidente Alberto Fernández anunció en sus redes sociales el acuerdo.

«La selección de nuestro país para llevar adelante estos estudios estuvo basada en la experiencia científica local, en las capacidades operativas y en la experiencia previa de Argentina en la realización de estudios clínicos. Es un gran desafío y un enorme orgullo para todos», manifestó Fernández luego de la reunión que mantuvo con Nicolás Vaquer, gerente general de Pfizer Argentina. Además, el encuentro se completó con la presencia y participación de Fernando Polack, director científico de la Fundación INFANT.

Al respecto, el ministro de Salud, Ginés González García, expresó que «hace tiempo que venimos hablando con casi todos los laboratorios en el mundo que dicen estar trabajando en vacunas, que son más de 150. De esos laboratorios, hay unos 3 o 4 que están interesados en hacer estas pruebas clínicas en el país. En todos los casos, nosotros les pedimos dos cosas: que tengamos provisión para la Argentina, con prioridad y con magnitud, es decir que no haya vacunas para unos pocos». Además, «pedimos que haya transferencia de tecnología. Es decir, que haya producción local», manifestó.

En cuanto al trabajo de las dos empresas participantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que son parte de la docena de compañías que se encuentran trabajando con avances y en instancia de pruebas en humanos en la búsqueda de una vacuna contra el coronavirus.

La situación en Brasil

Por otra parte, en el país que supera las 70.000 muertes y más de 1.800.000 casos positivos de COVID-19, la vacuna AZD1222 se encuentra en fase clínica 3. La misma es desarrollada por la Universidad de Oxford conjuntamente con la farmacéutica AstraZeneca. Las pruebas van a contar con dos mil voluntarios de Sao Paulo y mil de Rio de Janeiro.

El otro estudio, que también se ubica en la misma fase con testeos en personas, proviene de China y pertenece a Sinovac, coordinado por el Instituto Butantan de Investigación en Biomedicina.