No se trata de un conocido spot de bujías que, poco tiempo atrás, era pronunciado por los relatores de nuestro país en sus trasmisiones, sino que es la realidad por la que atraviesa el fútbol mundial, donde los clubes (poco a poco) van camino a una crisis financiera inédita.

Italia, España e Inglaterra no solo son los países más afectados por la pandemia de coronavirus sino que también es donde se disputan las ligas de fútbol más poderosas del mundo y las que cuentan con las estrellas mundiales del deporte. Lionel Messí, Cristiano Ronaldo o Mohamed Salah juegan en cada uno de los torneos en esos países.

Y, justamente en estos puntos del globo terráqueo, se continuaron las competiciones hasta último momento y en muchos casos con público en los estadios. De acuerdo a los especialistas, un encuentro disputado en la ciudad de Milán entre Atalanta y Valencia (España) fue el detonante del rápido contagio en ambos países.

Lo cierto es que en el Viejo Continente (con excepción de Bielorrusia) todas las ligas están suspendidas. En Bélgica, por ejemplo, se dio por finalizada la temporada y la federación de ese país decidió coronar al Club Brujas como campeón, a pesar de la sugerencia de la Unión Europea de Fútbol Asociado (UEFA) de reanudar las competiciones en el mes de mayo. Algo que al día de hoy parece más optimista que probable.

La federación holandesa marcó en el calendario el 19 de junio. Si para esa fecha continúa la prohibición de eventos públicos, la liga de ese país terminará la temporada 2019-2020. Los clubes apoyan la medida, ya que están en contra de que se reanude la competición.

A partir del pasado lunes, la mayoría de los clubes alemanes decidieron retomar los entrenamientos presenciales. Santiago Ascacíbar, mediocampista argentino, juega en el Hertha Berlín y esta semana comenzó las actividades con sus compañeros. El jugador surgido de Estudiantes de La Plata explicó que hay trabajos con pelota y también tácticos, pero que de ningún modo hay contacto o roce con los otros integrantes del plantel.

Los clubes empezaron a sentir el parate lógico de esta situación y tomaron medidas con sus empleados y jugadores. En pocas palabras, licencias obligatorias o reducción en los salarios. Varios planteles de élite decidieron en forma conjunta quitas en sus sueldos, como el Barcelona de Messi, donde los jugadores aceptaron una rebaja del 70% en su salario para solidarizarse con los empleados del club.

En América, la situación de las principales ligas no varía mucho con lo que sucede del otro lado del Atlántico. Claro que los números que se manejan son completamente distintos y desfavorables.

La última liga en parar fue la brasilera, que “gracias” a la desidia de las autoridades gubernamentales de ese país, el coronavirus se expandió rápidamente. Solamente en América Central se registran ligas activas: Haití, República Dominicana y Nicaragua. Increíble pero real.

En América del Sur, Conmebol decidió adelantar una suma de dinero en concepto de derechos de televisión para los clubes participantes de las copas Libertadores y Sudamericana.

En nuestro país, Racing Club es la única institución que anunció una rebaja (cerca del 35%) en los contratos de sus jugadores, para afrontar los gastos de sus empleados y evitar licencias sin goce de sueldo o despidos.

Carlos Tevez, figura del Boca campeón y estrella mundial, afirmó hace pocos días que «un jugador puede pasar un año sin cobrar». La reacción de sus colegas no se hizo esperar y la mayoría (con sus razones) salieron a refutar los dichos del “Apache”.

Después de varias declaraciones desacertadas y falta de coherencia en la toma de decisiones por parte de los dirigentes del fútbol nacional, hoy en día se goza de unidad para que no comience el fútbol. Desde el Gobierno Nacional ya marcaron la cancha y afirmaron en su oportunidad que la reanudación de los torneos puede esperar con tranquilidad.