La ley que fijaba los incrementos de las jubilaciones había sido objeto de fuertes críticas por parte de los candidatos del Frente de Todos durante la campaña electoral. El cálculo del incremento en los haberes jubilatorios establecido por el macrismo había modificado la fijada por el kirchnerismo en su primera etapa.

En palabras del entonces candidato Alberto Fernández, perjudicaba a los jubilados, aunque ya en el poder sostuvo que era «impagable». Una de sus primeras medidas fue suspender esa actualización automática y anunciar que las subas serían por decreto.

Ya transcurrido el primer mes de gobierno, el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se explayó un poco más en esa cuestión. En declaraciones periodísticas, el funcionario señaló que lo que suspendió apenas iniciado el mandato de Fernández en diciembre «fue la actualización por la fórmula, no la actualización en sí» y sostuvo que «los aumentos se van a dar».

Además, Cafiero remarcó que los aumentos en montos fijos serán otorgados «hasta que tengamos una nueva fórmula. Lo que suspendimos es la actualización por la fórmula, no la actualización. La movilidad jubilatoria continúa, los aumentos se van a dar en suma fija porque lo que estamos armando es una nueva fórmula. Sobre cuándo estará elaborada la nueva manera de calcular los incrementos, explicó que «es un debate un poco más profundo. No son fórmulas sencillas, involucran una multiplicidad de regímenes que son muy complejos y que también representan derechos adquiridos». También indicó que «queremos tener una política donde haya cierta equidad entre las jubilaciones del que más gana y del que menos gana. El mundo está yendo a eso. No puede haber jubilados con sueldos de 300 mil pesos o de 14 mil pesos».

En consecuencia, el Jefe de Gabinete expresó que «la idea que tenemos nosotros: achatar la pirámide, tratando de ir generando equidad y levantando la vara. Que la base sea la que tenga más aumento».

Al respecto, admitió que las sumas fijas impactan más en las jubilaciones más bajas, ya que «suma fija representa una política que principalmente beneficia o incide mucho más en el segmento más bajo», con lo cual el perjuicio de la inflación será menor en las jubilaciones más bajas, y precisó que «el 80% de las jubilaciones son menores a 19 mil pesos».

Por otra parte, el funcionario manifestó que aquellos que perciben un monto menor a dos jubilaciones mínimas están en una situación difícil, y adelantó que se está estudiando dar una suma fija, pero dependerá de la situación fiscal que tengamos». «Eso no se puede descolgar de lo fiscal, porque nosotros no podemos ser irresponsables. Vamos a tratar de que las jubilaciones que más perdieron y que más deterioro tuvieron, tengan un apoyo mayor», argumentó.

En otro orden, Cafiero se refirió a las medidas tomadas en este comienzo de mandato y sostuvo que lo primero que hicieron fue «tomar el control y empezar a calmar la economía». También remarcó que «teníamos una economía indexada y esto hace que se siga corriendo siempre desde atrás a la inflación, que después hace corregir precios, salarios y valores que la inflación los vuelve a absorber. Entonces, termina siendo un círculo vicioso», por lo que se apuntó a «sostener cuestiones estructurales a las cuestiones de costos. Por eso, suspendimos ciertas variables que iban en esta línea. Esas variables son: suspender los aumentos en transporte en los servicios públicos, continuar con el control cambiario, suspender el aumento del combustible», todas variables, explicó, que aceleraban la economía.

En una segunda etapa, remarcó el Jefe de Gabinete, hay que «parar la caída abrupta de empleo, aumento de pobreza, del poder adquisitivo del salario, las pensiones y jubilaciones». En ese marco, se implementarán medidas «para parar la caída de pymes y comercios; entonces ahí ingresan todas las medidas de moratorias de AFIP, quitar ahogos financieros. La baja de la tasa de referencia es central para recuperar un mercado de crédito que es lo que necesita toda la actividad productiva».