Hoy los recomendados son para bajar un cambio. Ya no tenés más excusas para seguir en la rutina y no tomarte ese break que tanto necesitás en la semana. Para toda edad y ocasión, tengo para comentarte tres alternativas muy diferentes para almorzar, merendar, hacer previa y también cenar.
Quimbombó – natural food & drinks
Bellísimo lugar ubicado en calle Costa Rica frente a la plaza Conquista del Desierto, hoy conocida como plaza Armenia. El concepto de Quimbombó es crear un espacio donde se conjugue el placer y el bienestar a través de su magnífica ambientación en colores tierra, música y, por supuesto, su cocina.
natural_food-and-drinksTuve la oportunidad de conocerlo con una promo que incluía una tarde en un spa de la zona, además de la merienda en este lugar. Esta fue sensacional y realmente generosa: consistía en una degustación de budines, muffins y brownies, tostado de jamón, queso y tomate, un mix de frutas secas y ensalada de fruta, más una bebida a elección que podía ser fría, donde podía elegir un refresco a base de frutas, licuados, batidos de leche y té helado, o caliente, con las variantes que ya conocemos. La calidad de las preparaciones es muy buena y la atención también. Es ideal para sentarse en la terraza si el tiempo acompaña. Lo original de este restó es que hay múltiples espacios en sus dos pisos que se adaptan a una salida de a dos, de a muchos o familiar.
La cocina propone diferentes menús de acuerdo a las estaciones del año al incorporar platos de distintas etnias y nacionalidades. Se puede ver la carta en la página web y este momento es ideal para los aficionados a la cocina peruano asiática.
Además, cuenta con una agenda semanal con distintas propuestas e invitaciones que vale la pena aprovechar: ladies night, cumpleaños, noche de jazz en vivo y descuentos con algunos medios de pago (a tener en cuenta porque es bastante salado).
Fitz Bar
fritz
Situado en la calle Fitz Roy, como su nombre lo indica, este es un barcito con mucho estilo que se adueña de la esquina compartida con Nicaragua. Para disfrutar de unos buenos tragos y conversar o llevarse una laptop y navegar. No me sedujo mucho la cocina de este bar, solo probé un par de entraditas o appetizers, como quieran llamarle, y no me cerró en absoluto. Pero como de cada lugar siempre hay algo destacable, quiero ir directo a comentarles las bebidas y no detenerme en este punto. Los tragos son riquísimos, están muy bien preparados y presentados. El barman se merece un premio. Los mojitos son excelentes y las caipis también, hay para todos los gustos. También encontramos los frozen y el Martini club, infaltable. Los precios rondan los 35-40 pesos, lo que me pareció acorde a la calidad. No recomendaría optar por el 2×1 del happy hour porque no es lo mismo, elijan algo que les llame la atención de la carta y… a otra cosa.
Olsen
Olsen Podríamos decir que Olsen es el corazón de la gastronomía escandinava en Palermo. Casi inadvertido, en Gorriti y Carranza, dispone de un jardín inmenso con unas pocas mesas y de un espacio cerrado con una ambientación tan chic y cool que te hace sentir la chica Bond en Casino Royale. Techos altos, deck de madera, sillones y una chimenea en su centro dan estilo y caracterizan a Olsen. Estar allí es transportarse a otro rincón del mundo. Lo ideal es reservar, de lo contrario es muy difícil conseguir mesa y tendrán que esperar mínimo 40 minutos. De la carta se destacan el salmón, el arenque y la bondiola. Los platos guardan el equilibrio perfecto entre aroma, sabor y presentación. La carta de vodkas tiene más de 40 opciones. Está muy bueno también para ir simplemente a tomar algo. Eso sí, hay que ir preparado para dejar la billetera.
Y, ¿ya te decidiste? ¿Noche de jazz, cocina nórdica o happy hour?

2 comentarios de “Bares para tomarse un merecido descanso

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