El sector lechero argentino logró contar con el apoyo del gobierno nacional y obtuvo, luego de reiterados encuentros, una línea de créditos especialmente diseñada para el rubro y que ronda los 500 millones de pesos.
Este financiamiento, que llevará adelante el Banco de la Nación Argentina, será destinado a los pequeños y medianos productores que no superen una facturación por 300.000 pesos y su objetivo principal será «favorecer la participación e incrementar la competitividad», expresó en un comunicado el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela. Asimismo, la tasa de interés de estos préstamos fue fijada en 17,5% para las inversiones en los próximos tres años y de 23% para capital de trabajo durante dos años.
Al respecto de esta industria, las principales provincias productoras de leche son Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, con el 37%, 32% y 25% del total nacional, respectivamente, en un mercado que no solo abastece el mercado interno sino que genera exportaciones a más de 100 países, con Brasil y Venezuela a la cabeza, quienes en conjunto abarcan casi la mitad de la producción.