Como se preveía aunque, tal vez, por una menor diferencia, Alberto Fernández del Frente de Todos fue electo como nuevo presidente de Argentina, con lo cual impidió que Mauricio Macri (Juntos por el Cambio) lograra la reelección. Un dato: Macri es el primer mandatario que no logra acceder a un segundo mandato consecutivo desde que se reformó la Constitución en 1994.

Con el 97,13% de las mesas escrutadas, Alberto Fernández obtuvo el 48,10 por ciento de los votos y Mauricio Macri el 40,37. Los restantes candidatos quedaron muy lejos: en tercer lugar Roberto Lavagna (Consenso Federal) alcanzó el 6,16%, Nicolás del Caño del Frente de Izquierda obtuvo 2,16%, mientras que los postulantes más de la derecha, Juan José Gómez Centurión (Frente NOS) llegó al 1,71% y en último lugar se ubicó José Luis Espert (Frente Despertar) con el 1,47%. En números fue lo siguiente: Frente de Todos 12.473.709 votos, Juntos por el Cambio 10.470.607, Consenso Federal 1.599.707 sufragios, FIT 561.214, Frente NOS 443.507 y Despertar 382.820. La participación llegó al 80,86% y, de los electores habilitados, concurrieron a votar 26.595.460 personas de las que 25.931.564 votaron afirmativamente, 399.751 en blanco, 232.208 votos fueron nulos y 31.937 sufragios recurridos o impugnados.

Antes de que se conocieran los primeros números oficiales, los comentarios en las redes sociales daban cuenta de que el triunfador era Alberto Fernández y hasta se especulaba con una victoria de tintes históricos. Cuando el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, anunció los primeros cómputos los números daban una diferencia a favor de Fernández de unos seis puntos. Pero nunca se redujo y, con el pasar del tiempo, finalmente quedó en casi 8 puntos. Fernández no aumentó considerablemente su caudal de votos respecto de las PASO, mientras que sí lo hizo Macri, aunque no fue suficiente para dar vuelta la historia.

Lo que se viene

Ya confirmada su victoria, Fernández se dirigió a la gente reunida en el bunker del Frente de Todos y advirtió que «los tiempos que vienen no serán fáciles», al tiempo que pidió «diálogo» a los dirigentes que desde diciembre serán la oposición.

El presidente electo remarcó «que cada palabra que dimos, que cada compromiso que asumimos fue un contrato moral y ético con los argentinos sobre el país que debemos construir y que hoy vamos a hacer todo lo que haga falta para que las persianas de las fábricas, de las pymes vuelvan a levantarse».

«Lo único que nos preocupa es que los argentinos dejen de sufrir de una vez por todas. Nuestro compromiso es con cada uno y cada una de los argentinos y argentinas», aseguró Fernández y manifestó que «vamos a entrar al mundo dignamente, vamos a volver a construir el país que soñaron nuestros mayores, vamos a hacerlo porque nos lo merecemos. No lo van a hacer Cristina y Alberto, lo vamos a hacer todas y todos como siempre lo dijimos».

El futuro mandatario afirmó que «el Frente de Todos nació para incluir a todos los argentinos y a todos los argentinos estamos convocando. Los tiempos que vienen no son fáciles». Además, aprovechando la coincidencia de fecha, Fernández recordó a Néstor Kirchner, quien fallecía el 27 de octubre del 2010, hace nueve años. «No sería justo que hoy no le reconociera a él lo que él hizo por nosotros y la enorme posibilidad que me dio a mí de vivir esa aventura de hacernos cargo de un país caótico y ponerlo de pie», señaló.

Aprendizaje

Al reconocer su derrota, el presidente Mauricio Macri felicitó a Alberto Fernández y adelantó que se reunirá con el mandatario electo para poder efectuar «una transición ordenada que lleve tranquilidad a los argentinos». «Quiero felicitar al presidente electo, Alberto Fernández. Acabo de hablar con él y lo invité a desayunar mañana en la Casa Rosada», expresó Macri ante los militantes en el búnker de Juntos por el Cambio en Costa Salguero. Hecho que finalmente se dio por la mañana de este lunes.

Por otra parte, el Jefe de Estado subrayó que «esto recién comienza. Como les prometí vamos a estar ahí para defender los valores en los que creemos» y añadió que «los dirigentes de Juntos por el Cambio» continuarán “trabajando por los argentinos» y van a ser «una oposición sana, constructiva y responsable». «Lo que viene también va a ser un aprendizaje, la Argentina que viene nos necesita a todos, poniendo lo mejor de cada uno. Esto recién comienza, estamos más juntos que nunca, por esa Argentina que todos soñamos», concluyó Macri.