«Chaco» es un film documental argentino en coproducción con Italia y Suiza, dirigido por Daniele Incalcaterra y Fausta Quatrini.

El conflicto surge en 2010 cuando Incalcaterra descubre que las 5.000 hectáreas de bosque chaqueño-paraguayo que heredó de su padre fueron vendidas también a Teófilo Romero, un exdiputado paraguayo que, a su vez, le vende las tierras a un uruguayo, Tranquilo Favero, un empresario agricultor.

Al enterarse de esto decide crear una reserva natural privada gestionada en conjunto con la comunidad indígena ñandeva. Fernando Lugo, expresidente de Paraguay, autorizó su creación por decreto, que queda nulo después de su destitución.

De esta manera, Daniele comienza una incansable lucha para devolver la tierra a sus verdaderos propietarios, sin que dejen de surgir obstáculos. El film denuncia y visibiliza, involucra al espectador con los hechos, lo invita a ser testigo en primera persona de los acontecimientos a partir del uso técnico de la cámara-testigo para que vea, por sí mismo, las tramas de la corrupción, burocracia, deforestación, el desgaste medioambiental y la disputa por el territorio indígena.

Incalcaterra juega con las imágenes y el sonido de tal forma para crear todo un estilo. Incluye fragmentos de programas de radio que informan lo que está pasando, video llamadas por Skype con amigos y familiares, y se vale de imágenes del bosque para crear sentidos que refuerzan la trama argumental. «Chaco» realiza un «falso vivo», término usado en el género televisivo, y da la sensación de que las imágenes se están transmitiendo en directo.