Debido al aislamiento social en el que se encuentra Argentina (y gran parte del mundo) por la pandemia de coronavirus, el cine paralizó su actividad al igual que muchos otros rubros y las plataformas se establecieron como una alternativa para seguir disfrutando estrenos todas las semanas. Por estos motivos, realizamos un ciclo de entrevistas a trabajadores y trabajadoras de la industria audiovisual para conocer en detalle cómo afectan las circunstancias al sector y qué alternativas se encuentran para transitar este momento.

Sebastián Kohan Esquenazi, ahora en México, es el director de «Buscando a Panzeri», un documental que se sumó a la plataforma puentes de cine y que recupera la figura del periodista deportivo Dante Panzeri para discutir un poco con la actualidad de esta profesión devenida en paneles de hombres que gritan mucho.

Sobre el estreno online, Sebastián nos cuenta que «la peli había quedado seleccionada para el BAFICI y después el festival desapareció, le agarró un ataque de pánico, no sé bien qué le pasó pero, de un día para otro, no existieron más. Justo en un momento de encierro donde la cultura es la única herramienta de subsistencia, entonces así como el BAFICI no aportó nada a la situación, Puentes de Cine hizo todo lo contrario y se hizo presente cuando más se le necesitaba», y añade una particularidad: «Otro detalle es que al estar en México, en un mundo normal el estreno hubiera sido a la distancia, y ahora yo estoy igual de ‘lejos’ de ustedes que ustedes entre ustedes mismos, y eso hace que sea un momento especial».

Sobre Dante Panzeri y el periodismo actual

Este documental reconstruye el trabajo de Dante Panzeri, del cual Sebastián Kohan destaca que genera una crítica muy aguda y estructural. «A mí me parece que Panzeri es interesante como personaje pero, además, es igual de interesante el fenómeno de una sociedad que lo olvidó de tal manera. Una sociedad argentina que debe ser la más futbolera de la faz de la tierra y que, además de jugarlo, lo intelectualiza mucho. Entonces Argentina necesitaba el pensamiento de Panzeri, sobre todo porque el periodismo deportivo está muy sanguinario, muy gritón, muy mediocre, y los jóvenes están pensando como Marcelo Palacios… la cantidad que deben estar elaborando un criterio de este tipo de gritoneo insoportable deben ser miles. La forma de pensar el fútbol en Argentina está cada vez más triste y Panzeri, en ese sentido, era muy urgente y no aparecía por ningún lado».

Sobre el aporte que supone su película en este panorama planteado sobre el periodismo deportivo, Kohan agrega que «Panzeri lo que tiene es una gran ética y honestidad, e hizo todo lo que pudo hasta morirse para no claudicar nunca a sus ideas. Me parece que eso es un ejemplo para el periodismo o para cualquier profesión, como el respeto con el que uno trata su propia profesión».

Sobre hacer documentales

«Fue todo fruto de una obsesión absoluta, todo indicaba que yo tenía que dejarme de joder con este temita y dedicarme a otra cosa. El libro no estaba por ningún lado, la familia no estaba por ningún lado, no había nada salvo algunos viejos que lo querían mucho y que recordaban haberlo visto en la tele pero no había ni un video. Era muy difícil y los documentales son proyectos larguísimos, si no era una obsesión no había manera de terminarlo», nos cuenta el director sobre «Buscando a Panzeri», que es su ópera prima.

La dificultad para producir suele ser moneda corrientes cuando charlamos con directores y directoras de cine independiente: «Cuando uno hace un documental está años buscando fondos, si te va bien conseguís un fondo que te ayuda a costear la producción, pero la búsqueda no te la paga nadie, es amor al arte puro. Uno tiene uno, dos o tres trabajos de los que vive y al mismo tiempo está haciendo la película que es lo que más le gusta. Nosotros conseguimos un audiovisual del INCAA, una quinta vía, y cobramos unos honorarios que son modestos. Cualquier laburo malo de esos que uno no quiere hacer paga mejor que hacer documentales, por lo menos en este universo. Debe haber gente que cobre muy bien sus películas, no es mi caso», explica Sebastián.

Otro de los desafíos era hacer narrativa de lo que no hay. «Tengo de referente un documental que me gusta mucho que es ‘Searching for Sugar Man’ (Malik Bendjelloul), y es una película sobre un rockero que tuvo un concierto increíble en Sudáfrica y es como una especie de Bob Dylan y yo, cuando pensaba en encarar una búsqueda parecida sobre un señor en blanco y negro, un pelado sumamente serio de corbata medio conservador, decía por qué se me ocurre hacer esta película, cómo hago para que esta película no sea un plomazo. Por suerte no lo es y creo que es una película que se deja ver y se deja querer, pero era difícil».

Para conocer más detalles sobre la realización del documental podés escuchar el siguiente recorte de audio.

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