El pasado jueves 8 de enero se estrenó «Papeles en el Viento», la nueva película dirigida por Juan Taratuto basada en la novela homónima del escritor y guionista argentino Eduardo Sacheri. El film relata la historia de tres amigos fanáticos de Independiente quienes, tras la muerte de uno de ellos, van a intentar recuperar la inversión que el difunto realizó en la adquisición del pase de un jugador de dudoso potencial, por el bienestar económico de su hija.
«Aquel fue el día en que me di cuenta que existe toda esta vida detrás de las cosas y esta fuerza increíblemente benévola que quería que yo supiera que no había razón para tener miedo. Nunca. El video es una mala excusa, lo sé, pero me ayuda a recordar. Necesito recordar. A veces hay tanta belleza en el mundo que siento que no voy a poder tolerarla y mi corazón solo va a ceder». Con esta inolvidable frase de la película «Belleza Americana» (Sam Mendes, 1999), el personaje interpretado por Wes Bentley describe sus sensaciones al contemplar la filmación de una bolsa de plástico que flota en el viento. En esta oportunidad, son los papeles arrojados por la hinchada del Rojo cuando sale el equipo a la cancha los que generan la pausa que invita al espectador a la reflexión y a la emoción.
Sin el gran manejo para la comedia que el director ha demostrado en títulos como «No Sos Vos Soy Yo» (2004), «Quién Dice que es Fácil» (2006) o «Un Novio para mi Mujer» (2008), ni la impronta introspectiva y melancólica de «La Reconstrucción» (2013), «Papeles en el Viento» logra ser una película agradable de situaciones simpáticas y no mucho más que eso. Protagonizada por su actor fetiche, Diego Peretti, más los roles secundarios de Pablo Echarri y Pablo Rago con las intervenciones a través de flashbacks de Diego Torres, el reparto cumple sin descollar. A su vez, el film hace lo propio en relación al espectador de la misma manera que un plato de pastas casero recalentado. Cumple su función. Alimenta y tiene buen gusto, pero podría haber estado mejor.
Mención aparte merecen las divertidas participaciones de Daniel Rabinovich de Les Luthiers como un periodista deportivo coimero y la voz en off de Juan Pablo Varsky, conocido de Taratuto desde la época en que ambos estudiaban en el Colegio Nacional Buenos Aires.
Como ya lo han demostrado productos televisivos made in Pol-Ka como «Campeones de la Vida» y «RRDT», es muy difícil transmitir realismo al intentar emular por intermedio de la pantalla un partido de fútbol o el fanatismo vehemente de un hincha argentino. Lamentablemente, esta tampoco es la excepción que confirma la regla.
Al igual que en la mayoría de los cuentos cortos y novelas de Sacheri -quien se da el gusto de tener un cameo como mozo de un restaurant-, el fútbol oficia de disparador del argumento. Sin embargo, a lo largo de la proyección parecería que las buenas intenciones de la historia, la dirección y las actuaciones no hubiesen dado con los colores idóneos para lograr el cometido.
En «El Secreto de sus Ojos», primera obra del autor adaptada al medio cinematográfico, no queda duda alguna de la pasión que este deporte genera ante su mínima mención e intervención. Por algo aquella obra de Juan José Campanella ganó el Oscar a Mejor Película Extranjera y esta deba conformarse con ser una gran opción de domingo por la tarde. Siempre y cuando no haya algún partido, claro está.

Ficha técnica

Reparto: Diego Peretti, Pablo Echarri, Pablo Rago, Diego Torres, Cecilia Dopazo y Daniel Rabinovich.
Dirección: Juan Taratuto.
Guion: Eduardo Sacheri y Juan Taratuto.
Duración: 98 minutos.
Puntuación: 5 calitos.