Si bien era una elección primaria que no definía nada más que candidatos, la expectativa era alta. La sola presencia de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner era un atractivo suficiente. De qué porcentaje de votos consiguiera se podía empezar a vislumbrar un camino en dos ámbitos diferentes.
El primero de estos a nivel partidario, ya que se vería si el kirchnerismo continúa como la rama referente dentro del Justicialismo y, segundo, hasta dónde su presencia en un ámbito político como el Congreso afectaría al gobierno de Mauricio Macri.

Cabeza a cabeza

Y los números del escrutinio provisorio dieron un cabeza a cabeza entre Cristina (Unidad Ciudadana) y Esteban Bullrich (Cambiemos) en el principal distrito del país. En cambio, en la Ciudad de Buenos Aires los datos fueron favorables al oficialismo nacional de una manera un poco más clara.
Pero como decía al comienzo, solo se elegían los candidatos que participarán en las elecciones de octubre. Este es el sentido de estas PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias). Lamentablemente, en pocos partidos (y no de los más importantes) hubo verdaderas internas.
En un nivel general, los resultados de las PASO quedaron teñidos de dudas y sospechas con lo que sucedió en la provincia de Buenos Aires. En un principio ganaba Bullrich y, a medida que pasaban las horas, Cristina Kirchner descontaba puntos hasta llegar a estar a mucho menos de un punto porcentual. Ahí quedó parado el conteo. Cabe destacar que los escrutinios provisorios son así, nunca se llega al 100% de los votos escrutados. Esto se debe a telegramas mal confeccionados, ilegibles u otras razones. Además, la totalidad de los sufragios se conocen cuando se realiza el escrutinio definitivo.

Ahora hay que esperar

En esta oportunidad habrá que esperar entre 15 y 18 días para saber el resultado de estas primarias. Es decir, a fines de agosto o principios de septiembre. Y después se discutirá hasta las elecciones de octubre el por qué de lo sucedido.
Desde el kirchnerismo, Graciana Peñafort (abogada de Unidad Ciudadana) sostuvo que «es ilógico que sean ilegibles 300 mil votos». Esto fue en respuesta a la gente de la empresa INDRA, encargada desde 1997 de los escrutinios provisorios, que habían señalado que «es normal que se retrase el escrutinio» y que «desde que nos hicimos cargo de las elecciones nunca cargamos el 100% de los datos. Siempre publicamos el 95-97% porque algunos telegramas no llegan y además muchos deben ser revisados porque son ilegibles».

«No hay diferencias»

En ese sentido, Adrián Pérez, secretario de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior, dijo que «ya no hay más telegramas para cargar, va a quedar en ese número. Hay 6 mil votos de diferencia en 9 millones de votos, o sea, no hay diferencias. Hay 38 mil votos que son recurridos o votos de comando que van directamente al definitivo», explicó y rechazó las denuncias del kirchnerismo.
El aspecto mediático no quedó afuera de esta discusión, ya que desde Unidad Ciudadana se argumentó que se buscó evitar que los medios publicaran un triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en sus tapas. Leopoldo Moreau ofició de vocero kirchnerista y sostuvo que «asistimos a un hecho inédito de 1983 en adelante. Un acto eleccionario es usado para llevar adelante un golpe de efecto publicitario. Es una situación inédita que 24 horas después de las elecciones no se conozcan los resultados del principal distrito del país». Igualmente, esperarán a que estén los números definitivos para usar esas cifras para comprobar que existió una manipulación y se pretendió instalar la idea de que Cambiemos ganó en la provincia de Buenos Aires.

«Dejaron de actualizar»

Por su parte, Peñafort señaló que de las 1.537 mesas que se dejaron sin escrutar, la mayor parte corresponde a distritos en los que Cristina sacó buena diferencia sobre los candidatos del oficialismo. «Los lugares donde Cambiemos hizo buena elección tienen más de 95% escrutado, como San Miguel, San Isidro, Vicente López, Bahía Blanca y General Pueyrredón», especificó la abogada. «En cambio, lugares en los que hizo buena elección Unidad Ciudadana como Florencio Varela, Berazategui, Ezeiza, La Matanza y José C. Paz dejaron de actualizar a las 3 de la mañana», agregó.
Como conclusión, la apoderada partidaria sostuvo que «la detención de la carga tiene alteraciones que hacen que no sean una casualidad».
Desde el oficialismo, más allá de las palabras de Adrián Pérez, el ministro del Interior Rogelio Frigerio se sumó a las desmentidas y rechazos de las denuncias. Frigerio acusó al kirchnerismo de «ensuciar» el escrutinio provisorio con sus denuncias de presunta manipulación en la carga de los votos y sostuvo que «no somos iguales a ellos» y que «siguen mintiendo después de 19 meses de dejar el poder».

«Tuvimos que esperar hasta el mediodía»

«Le recuerdo a todos y también a la expresidenta que ayer parece que tuvo un olvido para decirlo de alguna forma, que en la última elección tuvimos que esperar hasta el mediodía del día siguiente para la finalización de la carga de telegramas», señaló el ministro, y sostuvo que «ayer claramente mintieron porque en 2015 la carga empezó pasadas las 12 de la noche y terminó al mediodía del día siguiente».
Hasta ahora, las veces que se ha utilizado este tipo de elecciones primarias, los resultados entre estas y las decisivas no han variado demasiado en lo que hace a los resultados principales. Tal vez, con un sistema de partidos más definido política e ideológicamente y donde se definan verdaderas internas partidarias, sea más lógico y entendible para los ciudadadanos. No es menor el hecho de que muchos crean que en estas elecciones se eligieron ya los cargos cuando en realidad solo es seleccionar quiénes van a disputar llegar a esos citados cargos. Mientras tanto, quienes se intercambian los roles de oficialismo y oposición también lo hacen con las acusaciones y los argumentos defensivos. Hasta octubre nos queda tiempo de campaña y escuchar promesas.