Manuel tiene 4 meses, nació en La Plata y es un bebé precioso y sano. Pero Manuel no tiene apellido, le niegan su derecho a la identidad.
Cuando Laura y Gonzalo pensaban qué nombre elegir para su primer hijo, también se les ocurrió que podrían elegir su apellido. “¿Por qué la mujer no tiene el mismo derecho que el hombre a anteponer el apellido a su hijo?”, se preguntó Laura. Y así empezó esta lucha para que reconozcan el apellido de Manuel.
LauraA los 15 días de nacer, sus padres fueron al Registro Civil de La Plata para anotarlo con ambos apellidos, pero que se anteponga el de la madre. Les negaron el pedido y debieron elevar una nota a la Dirección del Registro Provincial con la solicitud para que les permitan hacerlo. Luego de tres meses de espera nuevamente recibieron una negativa y les argumentaron que la Ley del Nombre no lo contempla. El artículo 4 de esta ley sostiene que “Los hijos matrimoniales llevarán el primer apellido del padre. A pedido de los progenitores podrá inscribirse el apellido compuesto del padre o agregarse el de la madre”, pero no puede hacerse de forma inversa. Laura siente que esta ley los discrimina como pareja heterosexual, ya que las parejas del mismo sexo pueden elegir el orden de los apellidos de sus hijos.
A la Justicia
Tras agotar la vía administrativa, luego de la negativa por parte del Registro Provincial, Laura y Gonzalo van a apelar para hacerle un DNI provisorio mientras acuden a la vía judicial. Ellos sienten que se está vulnerando el Derecho del Niño a la Identidad. Hace 4 meses que Manuel está indocumentado y eso trae complicaciones para hacer trámites, la obra social no lo reconoce y además dificulta que puedan viajar largas distancias.
Un antecedente de esperanza

Laura y Manuel

Laura y Manuel


A fines de 2012 en Córdoba hubo un caso similar. El Registro Civil se negó a inscribir a un bebé y la pareja recurrió a la Justicia, quién falló a su favor. Laura y Gonzalo utilizaron ese caso para elevar la nota al Registro Civil de La Plata. “Con este antecedente tenemos fe de que fallen a nuestro favor, ya que lo que estamos pidiendo es la igualdad ante la ley, contemplada en nuestra Constitución”, sostiene Laura.
Como establece Unicef, el primer paso para que un recién nacido pueda forjarse una identidad es inscribirse en el registro público y así pueda contar con un nombre y nacionalidad. Este registro sirve de base para que las personas accedan a todos los demás derechos. Pero Manuel ya tiene 4 meses y ningún derecho. Sus padres buscan que su caso sea el puntapié para generar el debate y crear conciencia de la discriminación de género en todos los ámbitos. Además, esperan que esto sirva para, en un futuro no muy lejano, modificar la Ley del Nombre y dar un paso más hacia una sociedad más justa e igualitaria.