El aislamiento preventivo impactó en nuestra vida, no obstante, el costo que conlleva no es equitativo para todas las personas. Basándonos en hechos concretos, sabemos que hay sectores poblacionales que atraviesan una cuarentena «más simpática»: se puede mirar series, hacer gimnasia, cocinar para pasar el tiempo, realizar algún curso online y, principalmente, con la certeza de que, más allá de tener que ajustar un poco el «bolsillo», van a contar con sus necesidades básicas cubiertas. Lamentablemente, esta situación no se replica en los barrios populares, no hace falta ir solamente al interior del país sino llegar a zonas más próximas tales como Lomas de Zamora, Matanza o Lanús, por citar un par de ejemplos, donde se manifiesta la cruda realidad de la cuarentena.

En esta nota contamos con la palabra de Natalia Zaracho, referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos y de Frente Patria Grande, que nos cuenta en primera persona cómo están atravesando la pandemia los barrios populares, reflexiona sobre la relevancia de la militancia barrial en este momento y las consecuencias a largo plazo de la crisis sanitaria en los sectores más vulnerables.

Actualmente, Natalia integra la campaña Codo a Codo, la cual a través de la organización colectiva trabaja en los comedores (podés colaborar y acceder a toda la información a través del IG de @NuevaMayoria.fpg). Básicamente, se enfocan en donaciones para poder sostener la demanda que hay sobre merenderos y ollas populares que actualmente están sobrepasados. Solicitan principalmente alimentos no perecederos, artículos de limpieza, de higiene personal (recordemos en estos casos donar también productos de higiene menstrual), repelentes, etcétera.

“Yo personalmente participo en un comedor en Fiorito, donde hay un centro de jubilados. Lo que hacemos es llevarle la comida a los abuelos, tenemos todo organizado con sus direcciones para ir casa por casa. Por otro lado, invitamos a que venga un representante por familia al comedor más cercano para que lleven la comida. Tomamos todas las medidas de higiene necesarias», nos explica Natalia.

¿Cómo se vive el aislamiento obligatorio en los barrios?

“Es muy difícil, en los barrios populares se trata de cumplir lo más que se puede. Muchas personas viven de changas, ganándose el peso día a día, la realidad es que se triplicó la cantidad de gente que asiste a comedores. No estamos dando abasto», señala.

¿Las medidas del Gobierno amortiguaron de alguna forma el impacto de la crisis?

“Si bien el Gobierno tomó medidas rápidas, entendemos que hay una población que no accede. Eso lo vemos reflejado quienes militamos en los barrios, son situaciones muy especiales pero no aisladas, en las cuales por ejemplo hay mucha gente viviendo en una sola casa, las viviendas son muy precarias o hay personas indocumentadas», responde.

¿Cómo pensás el rol de la militancia en este contexto?

«Pienso que es crucial, yo entiendo que debemos estar en casa y cuidarnos pero también es importante el compromiso de la militancia en los barrios. Principalmente, el trabajo de las compañeras que son quienes ponen el hombro en todo momento. Las agrupaciones sociales somos el termómetro, el primer vínculo con las personas, creo que eso debe reconocerse. Nosotros al recorrer las calles y estar en contacto sabemos cada detalle, si una casa está numerada, cuántos viven ahí, etcétera. Esas son cuestiones a tener en consideración al momento de implementar algún programa social», detalla Natalia Zaracho.

Cuando todo se normalice, ¿qué consecuencias considerás que habrá en los sectores vulnerables?

«Después de que pase la cuarentena, nosotros vamos a seguir en emergencia alimentaria, va a ser muy difícil salir de esta situación. Como ya dije, creo que es importante la participación que les otorguen a los compañeros que militan en el territorio, para que la ayuda llegue adonde tiene que llegar. En un aspecto más general, pienso que va a haber un retroceso en la economía, y ahí es necesario que el Estado siga presente sobre todo para los sectores más perjudicados. Que se siga reafirmando la línea de Alberto Fernández, que sigan ganando menos quienes tienen más plata, para nosotros eso tiene muchísimo valor, es justicia social. Cuando todo se normalice, como siempre, vamos a seguir militando en los barrios.»