Pasó una semana más y nuestros gobernantes inventan nuevos términos para decir que estamos para el culo y después que hablan el dólar se escapa aún más. Ojo que, desde la por ahora oposición, tampoco dan una mínima mano. Y en un intento por dar vuelta los números, el oficialismo relanza su campaña, algo así como venderle hielo a los esquimales. Finalmente, un defensor del liberalismo y las buenas costumbres como Espert tiene chorros en sus filas. ¡Inimaginable!

Noticias de la Gorra

El Gobierno encontró una nueva forma para entrar en default y que no se note tanto: lo llamó “reperfilacion”. ¡Andá a buscarla al ángulo, “blindaje”!

Mientras todo muestra que este Gobierno está en un claro camino a cumplir la profecía de que se iba a estrolar violentamente, el nuevo ministro de Economía, Hernán Lacunza, anunció ante la mirada de no entender una mierda de la mayoría, que iban a patear todos los pagos de deuda para dentro de 6 meses. Como respuesta el dólar se volvió a disparar… como cada vez que hablan.

Por suerte, para llevar calma a los mercados a primera hora del día, caso inusual en él, se lo vio a Mauricio Macri dando una conferencia totalmente guionada en la que volvió a echarle la culpa de todos los males a la oposición por haber inventado las PASO. ¿Qué pasó después? El dólar se volvió a ir para arriba.

Ojo que Mauri no es el único que acusa a Alberto y Cristina de incitar el incendio generalizado de la economía. A la lista se suman Miguel Ángel Pichetto, Elisa Carrió, Patricia Bullrich y toda la mesa chica… cada día más chica. Y al parecer esa sería su mejor propuesta de gobierno hasta las elecciones.

Eso sí, tampoco estaría tan infundada la cosa, ya que en la semana Alberto Fernández se juntó con el FMI y, al terminar la reunión, declaró que el organismo era inútil y que no debían seguir prestándole guita porque la iban a fugar. A veces la verdad viene condimentada con kerosene… por que “existe la verdad… y la verdad”.

Quien hizo un análisis concluyente sobre el drama de la economía argentina fue el eximio o exsimio economista, Martín Tetaz: “El sueldo de los argentinos es el correcto, el problema es que los precios están altos”. En un próximo análisis un poco más profundo, nos explicará que el dólar no es un problema en países como Estados Unidos.

Parece que fue hace un mes, pero el domingo pasado los fieles seguidores de Cambiemos, autodenominados “defensores de la República y la Democracia” se juntaron en distintos puntos del país, que incluyó la Plaza de Mayo, y volvieron a demostrar que no son más que el 32%. Mauricio que casualmente estaba trabajando el sábado a las 20 horas en la Casa Rosada, salió junto con la Primera Dama a saludar desde el balcón y alentó a las masas a votarlo, aún a los que le tienen bronca. Si lo votan todos los que le tienen bronca, gana por el 100%.

Los que volvieron a la carga con sus campañas son Mariu Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, pero esta vez no piensan sacarse ni una sola foto junto al Presidente. Entre las promesas que largó el joven cabeza de pene están eliminar las barreras del Sarmiento. Piensan que de acá a 2 años ya no va a haber laburo, por ende el tren ese estará al pedo y podrán sacarlo de circulación, así se eliminan todos los pasos a nivel.

Otro que fue noticia es el candidato por el partido Despertar, José Luis Espert, que además de aportar su granito de nafta para la combustión nacional al decir que Macri está fuera de la realidad, sufrió un revés en su círculo cerrado, ya que su candidata a senadora fue detenida mientras afanaba morfi en un supermercado. Estaba entrenando por si llegaba a ocupar su banca.

Por último, un empresario tucumano le ofrece 5.000 pesos a sus empleados para que voten a Macri. Nosotros pensábamos que esta práctica solo la hacían los dirigentes peronistas.

puntocero 2019

La comunicación es un derecho humano. Todos los contenidos y opiniones publicados en el sitio puntocero.me quedan bajo la exclusiva responsabilidad de su autor. El medio respalda la libertad de brindar información, emitir opiniones y comentarios aunque puedan no representar el pensamiento ni ideología del mismo.