Comenzó la guerra en Ucrania y la doble vara del mundo entero quedó en evidencia. Además, la novela política comenzó el año con las Sesiones Ordinarias, más ordinarias que de costumbre.

Noticias de la Gorra

Para celebrar que después de 2 años salimos de una pandemia, ahora estarían dadas las condiciones para creer que podría venirse una tercera guerra mundial. Si bien el conflicto entre Rusia y Ucrania queda en la loma del orto y la mayoría no llega entender bien por qué es, desde Argentina ya nos plantamos fuerte.

El Gobierno expresó, una semana después de que Alberto Fernández le ofreciera a Vladimir Putin a nuestro país como “puerta de entrada de Rusia a Sudamérica”, que condenaba los ataques. Más que nada, porque en el medio está negociando una deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque no se puede hacer mucho el loco, porque también dependemos de la guita de los chinos, es decir, somos el meme de las sillas con la torta y el dildo. ¿En cuál te sentás y cuál comés?

Así como durante las elecciones existen las llamadas “micromilitancias” en las que un fanático trata de convencer a otros al mejor estilo sistema piramidal en la fila de un supermercado, bueno, la militancia mono neuronal de los progres palermitanos golpea fuerte al rublo, ya que suspendieron la venta de crema rusa, ensalada rusa y cancelaron series con rusos y en una universidad italiana hasta cancelaron a Dostoievsky. El «Ruso» Verea está cagado de salir a la calle y Ricardo Zielinsky teme que no lo llamen más para dirigir.

También deberíamos ver las inentendibles acciones de algunos funcionarios tratando de no quedar pegados con ninguno de los dos bandos como, por ejemplo, el Intendente del partido de Avellaneda, que mandó a sacar la bandera de Ucrania de la Plaza Ucrania.

El que estuvo muy diplomático con su solución final a estos ataques fue el excanciller Carlos Ruckauf, que sugirió que a Putin “hay que matarlo”.

Otros a los que no le importa el tema que toquen sino demostrar que son capaces de decir mejores pelotudeces, son los periodistas de cadenas de 24 horas, en las que hay que mandar fruta sin parar, como por ejemplo Eduardo Feinman, que destacó una acción militar de un héroe a bordo de un avión ucraniano que evitaba miles de balas haciendo piruetas y atacando a los rusos. Lástima que ese video era parte de un videojuego de guerra… sin contar la animación que pusieron en Crónica para que nos “imaginemos” cómo es el ataque.

A nivel global, las grandes potencias en lugar de meterse y tirar unos bombazos como suelen hacer con países pobres, en este caso optaron por bloquear la economía rusa y detonar su moneda, suspender vuelos, eliminar a la selección del Mundial, a los clubes rusos de las competencias y la F1. Esta tibieza, con Churchill no pasaba.

Volviendo al plano local, esta semana el Presidente abrió las Sesiones Ordinarias en el Congreso, y aprovechó para avisar que nos van a romper el culo con las tarifas más de lo imaginado.

Uno imagina que esto iba a generar indignación en la oposición, pero no. Lo que sí calentó fue que Alberto les diga que la deuda que tomó Mauricio Macri debería ser sometida a investigación judicial, y ahí fue cuando se levantaron y se fueron casi todos los de Juntos. Casi todos, porque el bloque radical y de Encuentro Federal se quedaron sentaditos. Los que se fueron son los del PRO, evidenciando ante la mirada de todos lo fracturados que están. Cristina Fernández miraba la situación y se cagó de risa con el gesto de “andá mostro, nadie te detiene”.

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