El mundo se puso raro

Sigue el debate en el Senado por la Ley de Bases para la Libertad de los Argentinos, pero como no parece que logren rápido el acuerdo, el famoso “Pacto de Mayo” parece que será en junio. Así que, seguro, verán de aplicarlo para julio, lo tratarán de poner en marcha en agosto y para septiembre se lo estarán pasando por el tujes.

La ministra de Capital Humano, Sandra Petovello, presentó un informe en el que revela que casi el 50% de los comedores a los que asistía el Gobierno eran truchos, así que por las dudas le recortó las partidas a todos.

Esto destapó una olla de corrupción ya sospechada entre políticos, punteros y piqueteros que cobraban guita del Estado para movilizarse y demás “laburitos”. Ahora solo falta que presenten el informe en el que se vea cuál es el porcentaje de empresarios corruptos que sobornan funcionarios para lograr adjudicaciones, favores impositivos y demás «tongos» de la vida cotidiana argentina. Seguro pronto aparecerá, ¿no?

Por otra parte, salió un adelanto del índice de pobreza en argentina y rondaría el 50%, por suerte, la inflación «bajó» al 8,8%, así la mitad del país puede ver cómo la otra mitad come.

El que al ver esta dura realidad aportó su cuota de empatía es el economista, asesor presidencial y exministro de Economía, Federico Sturzenegger, que dijo que “es mentira que el ajuste sea doloroso”. Habló con sus amigos de Nordelta y casi ni se enteraron, y los pobres ya estaban hechos mierda, así que ni se dieron cuenta de este ajuste. Tiene lógica. Qué buen tipo.

¿Te acordás que una de las banderas del actual gobierno durante la campaña era el libre mercado y la cero intervención del Estado? Bueno, parece que no sería tan así y ahora congelaron las tarifas de luz y gas durante todo el invierno, pero vamos, muchachos, al final parecen zurdos kirchneristas.

Mauricio Macri quiso volver a la presidencia del PRO, y para eso empezó la rosca en la búsqueda de desplazar a Patricia Bullrich de este lugar de privilegio que logró. Aunque nunca lo hubiese pensado, ahora parece moderado.

Un momento sumamente lisérgico se dio en la pantalla de TN en un debate a colación de la nada misma entre el dirigente social y vende humo Juan Grabois y el legislador “atunero” por la Ciudad de Buenos Aires, Ramiro Marra. La idea era que se caguen a trompadas ante la mirada de Marcelo Bonelli, pero lo único que se vio fueron acusaciones de ser «chorro, sucio, vago o pelotudo». Lo interesante es que estas descripciones pueden aplicar a cualquiera de los dos payasos.